Especialistas dicen que se les dificulta buscar ayuda

Por: Alexandra Araya M. 8 marzo, 2013

San José (Redacción). El contexto y el rol que asumen las mujeres en la actualidad puede influir de manera importante en el uso y abuso de algún tipo de droga, según indica un informe del Instituto sobre Alcoholismo y Fármacodependencia (IAFA).

La Psicóloga del IAFA, Andrea Mata, apunta que “muchas de las pacientes que vienen a consulta, consumen porque su pareja las induce, porque se convierten en compañeras de consumo, o lo hacen porque sienten verguenza de no poder asumir correctamente su rol de madre, trabajadora o de mantenimiento del hogar, al consumir, ella rompe con el estereotipo social asignado a su rol femenino”.

Adicionalmente se estigmatiza a la mujer que consume. “En cambio el hombre que consume alcohol, por ejemplo, es concebido como algo positivo propio de un rito de iniciación a su masculinidad”, afirma Margarita Odio, psicóloga del IAFA.

Los roles que la mujer asume actualmente pueden ser detonantes para el consumo de drogas, principalmente el alcohol.

Según la Encuesta Nacional de Hogares del 2010, el 16.2% de las mujeres encuestadas dijeron haber consumido alcohol en el último mes, contrario al 13.4% que dijo haber consumido tabaco.

Según Mata “las mujeres amas de casa, por ejemplo, consumen licor y se emborrachan en la casa, porque ahí se siente protegidas y la gente no se de cuenta. Aunque más criticadas socialmente, las mujeres también tiene mayores oportunidades de consumo, ya que muchas estrategias publicitarias y promociones (por ejemplo centros nocturnos) están dirigidas a las femeninas, que sólo por el hecho de ser mujeres aumenta el acceso al consumo sin gastar mucho dinero”.

Pero por qué a la mayoría de las mujeres les es difícil buscar ayuda. Para el doctor Luis Eduardo Sandí, especialista en adicciones del IAFA, el tema del consumo de drogas, es difícil de abordar en el seno familiar y social, pero a la mujer le cuesta aún más por la presión social que tiene, ya que son visualizadas, estigmatizadas, criticadas y perseguidas más que los hombres. “las mujeres tienden a ser señaladas como malas madres, malas esposas, descaradas o mujeres fáciles que abandona a sus hijos o su hogar”. Estos estereotipos culturales pesan a la hora de buscar ayuda.