Enojo por permiso a Ministerio Público para entrar a oficina de Wálter Céspedes

Por: Esteban Mata Blanco 22 febrero, 2013

La indignación se respiraba ayer en el Congreso. El enojo se centraba en la silla del presidente legislativo, Víctor Emilio Granados, que, de un día para otro, vio cuesta arriba sus posibilidades de reelegirse en el cargo.

Un día antes, Granados, había desatado esa indignación parlamentaria, al permitir que el fiscal general, Jorge Chavarría, ingresara a la oficina del diputado del PUSC Wálter Céspedes, en medio de una investigación por supuesto tráfico de influencias.

El pecado de Granados ante sus compañeros fue no solicitar permiso a Céspedes, indagado por pedir puestos para familiares suyos al ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides.

Granados dijo que autorizó el ingreso al despacho de Céspedes para permitir la diligencia de la Fiscalía, referente a un secuestro de datos, y que era su deber “facilitar el proceso de investigación”.

En su gestión, el fiscal general, Jorge Chavarría, decomisó la computadora de la secretaria del diputado socialcristiano. Esta acción fue calificada por los diputados como un abuso de autoridad por parte de Granados y una vulneración de la inmunidad de Céspedes.

Granados dice que tiene “claro” que su actuación le puede costar la reelección en la presidencia legislativa, “pero, con orgullo, pago ese costo por hacer lo correcto. Hice lo correcto en el momento correcto”.

Otro pensar. Sin embargo, los jefes de fracción no piensan lo mismo y, en un acuerdo rápido y sin discusión, presentaron una moción para dedicar toda la sesión de ayer a reclamar y pedir cuentas a Granados sobre por qué no pidió permiso a Céspedes para que la Fiscalía entrara a investigar en su despacho.

“Hoy fue el diputado Céspedes, mañana podría ser cualquiera de nosotros”, expresó el jefe de fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Rodolfo Sotomayor.

El reclamo se extendió por la mayoría de las bancadas, solo los del Partido Accesibilidad Sin Exclusión (PASE), al que pertenece Granados, se abstuvo de censurar.

Sin embargo, en el ambiente se reafirmaba la idea de que la reelección del presidente legislativo está en riesgo.

El subjefe de bancada del Movimiento Libertario, Manuel Hernández, dijo que Granados debía haber llamado a Céspedes, y que, con su proceder, “le levantó la inmunidad al compañero Wálter” y complicó una eventual reelección.

Ausente ayer del plenario, el jefe del Partido Liberación Nacional (PLN), Fabio Molina, defendió al presidente del Congreso, pero su compañero Jorge Rojas dijo que, en este momento, Granados no tiene ambiente para una reelección.

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