30 noviembre, 2014

En una de mis primeras “tribunas”, hace ya más de 20 años, comenté que el idioma español había eliminado la duplicación consonántica de las voces latinas ( remittere /remitir, difficilis /difícil, passio /pasión, mappa /mapa... y un inmenso etcétera), salvo en casos muy específicos como las dobles L y R (calle, carro...), la C (cocción, acción...) y la N (innato, perenne...).

El DRAE, edición 22.ª, del 2001, recoge pizza como voz italiana (el plural, digo yo, sería, entonces, pizze y no pizzas ): “ Pizza (voz italiana). f. Especie de torta chata, hecha con harina de trigo amasada, encima de la cual se pone queso, tomate frito y otros ingredientes como anchoas, aceitunas, etc. Se cuece en el horno”.

Pero presenta el establecimiento de venta de ese alimento como término plenamente castellano: “ Pizzería . f. Establecimiento comercial en que se elaboran y se venden pizzas ”.

Como persona optimista, siempre tuve la seguridad de que la reciente edición 23.ª del DRAE, en la calle desde hace pocas semanas, registraría piza ya castellanizada (al igual que ocurre con otros alimentos como bistec o bisté , espagueti , yogur ...), y, desde luego, el establecimiento comercial que sirve pizas sería picería y no pizzería . Me equivoqué. La citada edición 23.ª del DRAE conserva pizza como voz italiana, y el término castellano pizzería (e igualmente la acuñación pizzero-a ) va con doble Z .

Desde la escuela nos enseñaron que en español, salvo en unos pocos casos muy especiales, delante de E no se escribe Z , sino C : cazar , caza , cazó ..., pero cacería , no cazería . Además, en nuestro idioma no existen palabras con ZZ .

Paciencia. Tendremos que esperar la edición 24.ª del DRAE. ¿Para cuándo?