Por: Víctor Hugo Murillo S. 19 mayo, 2014

Nueve meses fueron insuficientes para que, al menos, los palestinos e Israel sentaran las bases de un acuerdo marco de negociaciones que puedan llevar a la solución del que es el conflicto más difícil en el Oriente Medio.

Desde el 29 de abril, ese intento está detenido . Los palestinos se negaron a prorrogar las conversaciones y los israelíes las suspendieron cinco días después de que los grupos Fatá, que encabeza la Autoridad Nacional Palestina, y Hamás, que gobierna en la franja de Gaza, acordaron impulsar la reconciliación, llamar a elecciones y formar un gobierno de unidad nacional.

Por ahora, todo está detenido. El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, impulsor del proceso, aún guarda la esperanza de reactivar las negociaciones, no obstante que las posiciones de las partes no den para buenos augurios.

Para el embajador de Israel en Costa Rica, Abraham Haddad, la resurrección de los contactos será posible si se dejan atrás condiciones para volver a la mesa –las cuales atribuye a la contraparte árabe– y si, solo si, el presidente de la Autoridad, Mahmud Abás, reniega del acuerdo con Hamás , la organización político-militar que rehúsa reconocer al Estado hebreo.

ALBERT MARÍN
ALBERT MARÍN

El lunes 5 de mayo, el diplomático habló con La Nación sobre el momento actual del contencioso.

El último esfuerzo por caminar hacia un acuerdo de paz entre su país y los palestinos fracasó. ¿Qué representa para Israel esta situación? ¿Ve viable una reactivación del proceso a mediano plazo?

Nosotros, desde 1993 ( Acuerdos de Oslo ), estamos intentando negociar un acuerdo de paz con los palestinos. Una vez que hubo un reconocimiento mutuo, acordamos buscar un acuerdo en la mesa de negociaciones, sin poner ninguna condición. El problema actual es que el presidente de la Autoridad Palestina puso condiciones para negociar. Nosotros sostenemos que hay que hacer negociaciones directas entre ambas partes (...), pero no podemos gastar tanto tiempo para tratar de alcanzar un marco de negociaciones.

”En las últimas semanas trabajamos, con la mediación de los estadounidenses, para establecer ese marco. Este esfuerzo se truncó por el acuerdo que el señor Abu Mazen (Mahmud Abás) forjó con Hamás.

”Nos exigen cumplir condiciones para aceptar las negociaciones, entre ellas fijar un límite para el acuerdo marco (29 de abril)”.

Los palestinos han denunciado la construcción de viviendas en Jerusalén oriental y el incumplimiento de liberación del último grupo de presos como obstáculos que atentan contra las negociaciones. ¿No son esas posiciones que afectan la marcha del proceso?

Primero, si hablamos de los términos de las negociaciones, el asunto de la construcción de viviendas no era parte de la agenda. Los asentamientos no han sido un obstáculo para lograr la paz. Esta es una nueva demanda de la Autoridad Palestina.

”Segundo, nosotros no estamos construyendo nuevos asentamientos, sino casas en el mismo sitio. Además, no vamos a negociar la construcción en Jerusalén; Jerusalén es la capital del Estado de Israel. En esto hemos sido muy claros. Este asunto no estaba en los términos para reanudar las negociaciones.

”Lo único que aceptamos fue liberar cierto número de terroristas presos en Israel. El último grupo no lo liberamos porque queremos asegurarnos una manera para seguir negociando. Si lo hacíamos, en ese momento la Autoridad Palestina dejaría de negociar”.

Luego de que el Gobierno de Israel suspende las negociaciones tras el acuerdo de reconciliación entre los palestinos, ¿cuáles el panorama que vislumbra su país?

El primer ministro Netanyahu ha dicho que la solución es dos Estados. Lamentablemente, el señor Abu Mazen y la Autoridad Palestina dicen que no reconocerán un Estado nacional judío .

”También, la decisión de los palestinos de adherirse a 15 tratados internacionales está fuera de los términos de la negociación y esto se explica porque ellos quieren lograr su Estado sin un acuerdo con Israel. Nosotros queremos que ellos tengan su Estado y nosotros, nuestro Estado nacional judío.

”Ellos negociaron durante nueve meses por las presiones de Estados Unidos, pero no van a seguir negociando porque prefieren acudir las Naciones Unidas para tratar de conseguir su objetivo (el Estado) y eso jamás lo vamos a aceptar.

”La única manera de lograr un Estado nacional palestino es por medio de negociaciones directas entre Israel y los palestinos, con el apoyo y garantía de Estados Unidos, como ocurrió con los acuerdos (de paz) con Egipto (1979) y Jordania (1994)”.

Los palestinos alegan que no pueden reconocer un Estado judío porque sería perjudicial para los intereses de la población árabe que vive en Israel.

Eso no tiene sentido. El Estado de Israel siempre ha sido el Estado del pueblo judío; así está escrito en la resolución de la ONU de 1947 que establece un Estado judío y un Estado árabe. Cuando hablamos de un Estado judío, hablamos de una religión y de una nación.

¿Cómo debe ser un Estado palestino aceptable para Israel?

Respeto mutuo, aceptación entre los Estados. Vivir en paz y cooperar mutuamente. Un Estado desarmado, sin ejército.