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Las palabras las lleva el viento; las acciones, no

Actualizado el 26 de junio de 2012 a las 12:00 am

No pedimos “tolerancia”; exigimos el respeto a la normativa nacional e internacional en DDHH

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Las palabras las lleva el viento; las acciones, no

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El ministro de Comunicación, en su condición de representante estatal, asegura en su artículo “Sociedades de convivencia y DDHH”, que el Gobierno reitera su profundo respeto a las decisiones libres de los ciudadanos, que Costa Rica nunca se ha vanagloriado de defender los derechos humanos, que su compromiso con los estos ha sigo genuino y que desde el gobierno se les ha defendido activamente.

Yo, como ciudadana costarricense, le puedo afirmar que todos los días experimento una violación permanente y sistemática a los derechos humanos en mi propio país, y no solo hablo de mis derechos, sino de los de las personas con las cuales comparto mi cotidianidad. Tales violaciones son el resultado de la falta del Estado costarricense en el cumplimiento de las obligaciones jurídicas nacionales e internacionales en materia de derechos humanos.

El señor ministro parece olvidar que la ciudadanía tiene memoria. La señora presidenta ha sido enfática desde el inicio de su gobierno en que el tema de los derechos sexuales y reproductivos no es prioridad como se puede comprobar en diversos medios de comunicación, incluyendo este periódico. Además de estas declaraciones, se ha de destacar también que Laura Chinchilla, en representación del país, pero sin ningún tipo de consulta, decidió no firmar la Declaración de Naciones Unidas acerca de Orientación Sexual e Identidad de Género. Y aún más: este Gobierno ha hecho nada o casi nada para que en nuestro país se cumplan los compromisos de Derecho Internacional como el acatamiento de las recomendaciones del Comité CEDAW y de la CIDH. Y ni hablemos de muchos otros ámbitos de los derechos humanos sobre los cuales podríamos preguntar a las poblaciones indígenas, las poblaciones costeras, las poblaciones migrantes... La lista es larga y el espacio es limitado.

Lo que revela la realidad. Lo cierto es que el señor Chacón lleva la razón cuando dice que la realidad habla por sí misma, pero esa realidad lo que revela es la de las miles de personas que se hicieron ver y escuchar en la “Marcha de Invisibles”. Y es que lo que demandamos no es tolerancia, concepto que el señor Chacón utiliza en su artículo. Exigimos el absoluto respeto a la normativa nacional e internacional que brinda a las personas herramientas para desarrollarse como tales. Esto implica la protección del derecho de todas las personas a decidir sobre sus vidas, sus cuerpos y sus sexualidades, de acuerdo siempre a sus valores particulares. ¿Por qué valores particulares? Pues porque la moral personal no debe ser política pública. Es preocupante entonces la aseveración que hace, al evocar la inclusión de creencias particulares religiosas en una figura jurídica como lo es el matrimonio, la cual tiene como propósito el brindar reconocimiento y protección jurídica. Si no fuera así, no existiría el matrimonio civil. Sobre este aspecto, vale recalcar que nuestro sistema normativo también otorga su protección jurídica a la unión de hecho de las parejas heterosexuales, sin que se equipare esta figura al matrimonio.

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Pareciera entonces que el Ministro reinvisibiliza --¿será adrede tal vez?– a todas esas personas “invisibles” que denunciamos las violaciones de los derechos humanos, la omisión del Gobierno de la señora Laura Chinchilla y la obligación que tiene el Estado costarricense para tomar medidas pertinentes con el fin de asegurar, promover y defender todos los días, todos los derechos humanos de todas las personas.

El cambio de discurso del Gobierno es alentador siempre y cuando conlleve acciones concretas para solventar las violaciones cotidianas a los derechos humanos. Para mientras, tenemos una realidad política en la cual la señora presidenta ha convocado una junta de notables compuesta únicamente por hombres. ¿Serán invisibles las mujeres notables?

Finalmente, me pregunto: ¿Cómo es que el Gobierno defiende activamente mis derechos humanos y los de la sociedad costarricense en toda su diversidad? ¿Cuáles serán las acciones que tome el Gobierno actual para respetar los derechos humanos de todas las personas en el país, y particularmente los derechos sexuales y reproductivos que siguen sin ser prioridad en Costa Rica? ¿Con qué acciones concretas cambiarán la realidad?

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