Indicador se usa para el análisis de política económica y proyecciones

Por: Juan Pablo Arias 15 febrero, 2013

Casi 25 años han transcurrido desde que se hizo por última vez una actualización del cálculo del producto interno bruto (PIB).

Como medida para paliar este rezago, el Ministerio de Hacienda, por solicitud del Banco Central, comenzó esta semana con la recopilación de los datos contables de 1.300 empresas en el país, con el fin de descubrir la nueva estructura productiva nacional.

“Esta información, en Costa Rica, solo la puede recopilar el Ministerio de Hacienda. Es un estudio que dura un año y que va a dar un insumo importante para la estimación de los componentes de la producción”, dijo ayer Édgar Ayales, ministro de Hacienda.

Explicó que el Gobierno y el Central tienen que saber qué se produce y cómo se produce para poder guiar las políticas públicas de mejor manera.

El PIB es el indicador con el que se estima la riqueza de un país, y que a su vez se utiliza para la implementación de políticas económicas, hacer proyecciones y como referente para el cotejo de otros resultados.

“Estos ejercicios hay que hacerlos cada cinco o 10 años en cada país, porque cambia la estructura económica. En Costa Rica no se hacen hace 25 años; así de serio es esto”, comentó Ayales.

Según el Central, el nuevo cálculo debería estar listo para el 2015.

Cálculo desfasado. En la actualidad Costa Rica utiliza el año 1991 como la referencia para el crecimiento de la producción.

Para Félix Delgado, gerente del Banco Central, durante este periodo ocurrieron fuertes cambios en la estructura productiva y de consumo, que no se reflejan en el PIB.

“En 1991 la cantidad de dinero que gastaba la gente en Internet y celulares era mínima y se exportaba más café que piña; ahora es al revés. Es un ejemplo de la desactualización en los patrones de consumo y producción”, agregó.

Delgado considera que las estadísticas actuales no recogen los cambios en la economía.

A mediados de la década de los noventa, el Banco Central también hizo una revisión del cálculo de la producción que resultó en una corrección del indicador en el 2001.

“Se detectó que el PIB que se calculaba era inferior al real y eso llevó a recalcularlo”, relató Leonardo Garnier, quien era el ministro de Planificación de la época. Fue un asesor suyo, el economista Hermann Hess, y un grupo de sus estudiantes universitarios, los que descubrieron que el PIB estaba subvaluado en un 29%.

Referentes. El PIB se utiliza como referente para el cálculo del porcentaje que el Estado debe girar a la Educación (8%) y del gasto de la campaña electoral (0,12%). También el indicador es usado para comparar resultados como el déficit fiscal y el saldo de las reservas.

Para Fernando Rodríguez, economista del Programa de Estudios Fiscales de la Universidad Nacional, si el PIB resulta en una cifra mayor a la actual, el Gobierno debería aumentar su gasto de manera considerable, pues los ingresos no crecerán en la misma magnitud.