Menores llevan a casa conceptos de reciclaje y de cómo reducir desperdicios

Por: Irene Rodríguez 25 febrero, 2013

Los papás tienen como función enseñarle a los hijos cómo caminar en la vida para tener más éxito y sufrir lo menos posible.

Sin embargo, en materia de prácticas ecológicas son más bien los pequeños quienes enseñan a los adultos a cómo tener actitudes más amigables con el medio ambiente, como el reciclaje de desechos o evitar el desperdicio de agua o de electricidad.

No obstante, esta educación es tan sutil, que ni padres ni menores se percatan de la situación.

Estas son las conclusiones de un estudio realizado por la Universidad Imperial de Londres publicado en la revista Environmental Research Letters .

Para ello, los investigadores tomaron en cuenta 15 institutos donde se educa a los niños en los daños que le causan las actividades cotidianas al planeta y en cómo pueden mejorarse las prácticas de todos los días para impactar de menor forma el medio ambiente.

A todos los alumnos de estos centros y a sus padres se les dio un cuestionario donde respondieron sobre el daño ambiental y las prácticas ecológicas.

Se hizo énfasis sobre el cuidado del agua, pues es el principal problema de la región investigada.

En el cuestionario aplicado a los padres se dio especial atención a la situación del agua en la zona, los posibles alcances y qué prácticas podrían tomarse desde el hogar para evitar una sequía.

Mejoría. Los resultados de este reporte no solo mostraron que los padres de estos niños tienen un mayor conocimiento de temas relacionados con ambiente gracias a sus hijos; también se señaló que las familias aplicaron en sus hogares más de estas prácticas para el cuidado del planeta.

Entre estas prácticas destacan el reciclaje y el racionar más el uso de agua.

“Muchos padres no se percataron de que estuvieran ganando conocimiento en materia ambiental gracias a sus hijos”, dijo en un comunicado de prensa Peter Damerell, autor principal del estudio.

“Esto también nos demuestra que es necesario aumentar el número de cursos ambientales que se les da a los niños, para que estos ayuden a sus padres a aplicar buenas prácticas en casa”, añadió.