12 abril, 2015

Panamá. ACAN-EFE. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, propuso ayer a su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, reconducir las relaciones bilaterales a partir de un diálogo basado en el respeto mutuo, pero condicionado.

Maduro manifestó, durante la sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas, que tendía “la mano” a Obama, pero que primero Washington debía “reconocer la independencia y soberanía” de Venezuela.

“Si no reconocen nuestra revolución seguirán estrellándose en el mismo muro de aislacionismo”, dijo el sucesor del fallecido Hugo Chávez, quien aseguró que las élites de Estados Unidos creyeron que con la muerte del anterior presidente venezolano “la revolución bolivariana se acababa”.

Como segunda condición para establecer el diálogo, instó a Obama a “derrocar” el decreto con el que Estados Unidos considera a Venezuela una “amenaza” para su seguridad.

Según el gobernante, el decreto es “desproporcionado, irracional” y “hay que buscar los caminos diplomáticos, jurídicos” para eliminarlo.

“Este decreto es muy peligroso (...) no es solamente la sanción de siete venezolanos honorables. Todo lo que dicen sobre ellos es mentira; es falso. Este decreto se mete en la vida interna de Venezuela”.

“Yo me encabrono cuando alguien habla de Venezuela porque yo no hablo de ningún país. Cada quien dirige su país con los métodos de su Constitución. Nadie debe meterse con venezuela”, insistió.

Maduro exigió además que Washington desmonte “la maquinaria militar” que –aseguró– tiene en su embajada en Caracas “donde se han preparado “golpes de Estado”.

El presidente Nicolás Madfuro gesticula mientras sale del lugar donde se hizo la foto oficial de la VII Cumbre de las Américas. | AP
El presidente Nicolás Madfuro gesticula mientras sale del lugar donde se hizo la foto oficial de la VII Cumbre de las Américas. | AP

“¿Qué hago?”, se preguntó Maduro refiriéndose a que, según él, Estados Unidos conspira contra el gobierno chavista desde el propio territorio venezolano. “¿Me hago el loco, miro para el lado?”, añadió.

Por último, Maduro condicionó el diálogo con Obama a que la potencia del norte tome “medidas legales para detener la conspiración” en su contra “desde Miami, desde Florida”, desde donde se habría planificado su propio asesinato y donde “hay gente”, periodistas, que se dedican a “analizar cuál es el mejor fusil” para asesinarlo.

Diálogo y agresión. Maduro subrayó que quiere “conversar” con ese país, que quiere “paz” y una relación civilizada “que de verdad permita avanzar”, pero que “Venezuela está bajo una agresión, bajo una amenaza”.

“América Latina entró en una nueva época (...) no es una época de cambios; es un cambio de época”, afirmó Maduro.

“Asumamos el reto de construir relaciones de respeto, de construcción de la felicidad de nuestro pueblos, de democracia verdadera”, propuso Maduro.

El presidente venezolano aseguró que entre 1994 y el 2005 se perdió la “guerra contra el neocolonialismo y neoliberalismo”, pero que, a partir del 2005, los pueblos de América sí han conseguido avanzar gracias a iniciativas como Petrocaribe , que “es garantía de prosperidad”.

Después de su alocución, el mandatario venezolano tuvo la oportunidad de entablar un breve diálogo con Obama, confirmaron fuentes diplomáticas y un portavoz de Estados Unidos.

Ambos coincidieron “casualmente” en un pasillo del Centro de Convenciones Atlapa, donde se celebra la Cumbre, y entablaron una conversación por medio de sus intérpretes.

“ Los presidentes (...) se saludaron en castellano. Entre ambos hubo mucho respeto, verdades y cordialidad”, expresó Teresa Maniglia, asesora de Maduro, en un tuit.