Proceso atiza el pulso entre legisladores y magistrados

Por: Esteban Mata Blanco 19 febrero, 2013

Dos meses y 28 días pasaron desde que Luis Paulino Mora marchó al Congreso, en protesta para defender la independencia del Poder Judicial. Ayer, en su funeral, esa misma independencia fue eje de los discursos en su honor.

La muerte del presidente de la Corte también implica la desaparición de quien fuera el único miembro fundador en ejercicio de la más polémica dependencia del Poder Judicial: la Sala IV.

La elección de un sustituto para Mora hace que diputados, magistrados y representantes de sectores piensen dos veces antes de contestar sobre cuál debe ser el perfil de la persona que ocupará la silla que deja vacía el magistrado de 69 años, oriundo de Puriscal.

Sin embargo, hay un común denominador en los criterios esbozados: la independencia.

“Espero y confío que la decisión que prime sea la búsqueda de equilibrios, de un candidato que responda a eso: una visión que nivele la Sala y no a inclinarla”, opinó el presidente del Congreso, Víctor Emilio Granados.

Granados y los demás entrevistados saben de sobra que la elección del sustituto de Mora es, ante todo, una decisión política.

Pero es la mano de lo político la que mantiene tensas las relaciones entre los poderes Judicial y Legislativo, y su más claro y reciente ejemplo fue el rechazo de 38 diputados a la reelección del magistrado de la Sala IV, Fernando Cruz, el pasado 14 de noviembre.

El reclamo de esa decisión política y la exigencia de una garantía de independencia de poderes, acompañó a Mora hasta la noche del domingo, cuando falleció.

Decisión política. Ante el plazo constitucional de un mes para hallar reemplazo, los diputados se enfrentan ahora al reto de encontrar el consenso que les permita amarrar los 38 votos necesarios.

“Tiene que ser una persona que, teniendo muy claros los principios que dan vida al Poder Judicial, sea una persona con determinación al cambio”, expresó el jefe del oficialista Partido Liberación Nacional, Fabio Molina.

Para Daniel Gadea, decano de Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, el sustituto de Mora debe ser “una persona íntegra y muy honesta; más en estos tiempos que hay tanta corrupción. Tiene que ser una persona que no tenga ningún tipo de conexión con partidos políticos, que no sea objeto de influencia política o algún tipo de corrupción”.

Por su parte, el magistrado Paul Rueda, de la Sala IV, invitó a los legisladores a tomar como modelo las palabras del propio Mora.

“El último discurso de don Luis Paulino relacionado con la defensa de la imparcialidad del Poder Judicial, tiene que calar muy hondo en las personas que asumen la responsabilidad de elegir al nuevo magistrado de la Sala Constitucional, lo más sagrado que tiene un juez es su independencia y su imparcialidad”. Colaboró el periodista Alberto Barrantes.