Cultivo es fuerte en Guerrero, desde donde los narcos lo exportan a EE. UU.

 13 mayo, 2016
También en Guatemala, cerca de la frontera con México, se cultiva la amapola. Policías destruyeron este sembradío en San Marcos. | ARCHIVO.
También en Guatemala, cerca de la frontera con México, se cultiva la amapola. Policías destruyeron este sembradío en San Marcos. | ARCHIVO.

México. AFP. La legalización de la amapola con fines medicinales en México, que hasta hace poco parecía una idea descabellada, ha sido objeto de debate las últimas semanas, en aras de reducir la violencia que azota el estado de Guerrero, el mayor productor de goma de opio del país.

La propuesta llega cuando el Congreso discute una iniciativa para legalizar el uso medicinal de la marihuana, presentada el 21 de abril por el presidente Enrique Peña Nieto.

Pese a que José Narro, ministro de Salud, pidió hace unos días esperar a que primero se apruebe la legalización de la marihuana para luego analizar la ruta a seguir con la amapola, gobernadores, curas y legisladores se han expresado a favor.

La amapola o adormidera es originaria del Lejano Oriente y de ella se obtienen la morfina y la codeína, dos somníferos muy utilizados en medicina, así como el opio y la heroína.

“Vemos que en otros países (la amapola) está regulada de manera muy eficiente, como es el caso de España”, dijo Miguel Romo, senador del Partido Revolucionario Institucional (PRI, oficialista ) y que, igual que otros senadores de su partido, se manifestó a favor de analizar la propuesta.

Australia, Turquía, Hungría e India también cultivan amapola legalmente para la producción de medicinas, bajo una licencia internacional.

El periódico El Universal publicó el miércoles, al citar fuentes del gabinete presidencial, que el Gobierno trabaja en una propuesta sobre este tema para enviarla al Congreso antes de que finalice el año. Consultado, el vocero de Peña Nieto, Eduardo Sánchez, adujo no tener conocimiento de la información.

Análisis de medida. Manuel Mondragón y Kalb, comisionado nacional contra las Adicciones, admitió el martes que este despacho, dependiente del Ministerio de Salud, está “estudiando de manera profunda la derivación de la goma de opio como medicamento, su transformación a morfina y sus derivados como medicamento analgésico”.

Para Raúl Benítez Manáut, experto en seguridad nacional de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esta medida no reduciría la violencia en Guerrero porque la creciente producción de amapola mexicana satisface gran parte de la demanda de los adictos a la heroína en Estados Unidos, un mercado mucho mayor al medicinal.

“La ganancia que genera la droga ilegal es muy, muy superior a la de cualquier cultivo legal aunque sea muy redituable”, puntualizó Benítez.

En medio de sangrientas venganzas entre grupos narcotraficantes que disputan en las montañas de Guerrero (sur) la producción de amapola y el acopio de goma de opio, el gobernador Héctor Astudillo detonó el debate en marzo, al argumentar que una legalización ayudaría a contener la galopante violencia.

Con una tasa 56,5 homicidios por cada 100.000 habitantes en el 2015, el estado de Guerrero tiene el índice más alto de asesinatos del país y, al mismo tiempo, es la región donde se produce más amapola en México.

El gobernador propuso un programa piloto para que la cosecha de amapola sea canalizada para uso médico, en vez de que la acaparen los delincuentes.

A esta propuesta se sumó rápidamente Graco Ramírez, gobernador de Morelos, un estado vecino que, junto con Guerrero, forma un corredor utilizado por los narcotraficantes.

“Es pertinente la propuesta porque hay una realidad económica en los productores de amapola en Guerrero” que perciben ingresos por este cultivo, dijo.

“En Sinaloa y en Guerrero, la siembra de la amapola es un hecho y hay que quitárselo a los criminales para dárselo a la salud”, argumentó.

Incluso Roberto Gil, senador del Partido Acción Nacional (derecha), y la Iglesia de Guerrero dieron su apoyo a esta propuesta.

“Es una insensatez que México, cuarto productor mundial de amapola", no pueda utilizarla para medicamentos contra el dolor, manifestó Gil.

A finales de abril, pobladores de comunidades productoras de amapola de la montaña de Guerrero se mezclaron entre transportistas para manifestarse en un violenta marcha en Chilpancingo, capital de Guerrero, que terminó con la detención de 71 personas. Entre las demandas, los inconformes pedían que cesaran las fumigaciones que realiza el Ejército mexicano en los campos de amapola.