28 mayo, 2015

Roma. AFP. El número de personas que padece hambre en el mundo es inferior a 800 millones por primera vez desde que se tienen estadísticas, una reducción de casi el 25% en 25 años. Esto, gracias a los progresos hechos en América y Asia.

Los datos fueron divulgados el miércoles en Roma por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La entidad estimó que “hay unos 795 millones de personas subalimentadas en el mundo; es decir, 167 millones menos que hace un decenio y 216 millones menos que en 1990-1992”, indicó el informe sobre la seguridad alimentaria en el mundo.

Según los expertos de la FAO, más de la mitad de los países en desarrollo (72 de 129) han alcanzado el objetivo del milenio fijado por las Naciones Unidas, que consistía en reducir a la mitad el número de personas que padecen hambre en el mundo entre el 2000 y el 2015.

La situación más dramática se registra aún en África subshariana, ya que casi un cuarto de su población (23,2%) está subalimentada.

La FAO reconoce que persisten en varias regiones las circunstancias que dificultan la lucha contra el hambre, como las catástrofes naturales, los conflictos, el cambio climático o las crisis financieras.

El hambre azota periódicamente en Somilia. | ARCHIVO
El hambre azota periódicamente en Somilia. | ARCHIVO

“El hambre en los países que conocen este tipo de situación es tres veces más alta que en otros sitios. En el 2012, alrededor de 366 millones de personas vivían en contextos de pobreza, y de esos, 129 millones estaban subalimentadas”, explicó el informe.

La FAO y las demás agencias de las Naciones Unidas competentes en este ámbito, como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) , suelen alertar de la inseguridad alimentaria en países afectados por conflictos como Siria e Irak, y en Mali, Yemen, República Centroafricana o Sudán del Sur.

En total, 29 países han cumplido el objetivo más ambicioso establecido en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, cuando los Gobiernos se comprometieron a reducir a la mitad la cifra absoluta de personas subalimentadas para el 2015. “Haber casi alcanzado las metas sobre el hambre nos demuestra que podemos realmente eliminar el flagelo de este mal. Debemos ser la generación del hambre cero”, declaró el director general de la FAO, José Graziano da Silva.

“Si realmente queremos un mundo libre de la pobreza y el hambre, debemos dar prioridad a invertir en las zonas rurales de los países en desarrollo, donde vive la mayor parte de las personas más pobres y hambrientas del mundo”, añadió el presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), Kanayo F. Nwanze.

Se considera que unas 3.000 millones de personas viven en zonas rurales, un potencial enorme.

Los expertos de la ONU reconocieron que se trata de un logro importante y advirtieron de que las tasas de hambre en los países que sufren crisis prolongadas (debido a una combinación de factores, especialmente desastres naturales y conflictos) son el triple de altas con respecto a otros lugares.

El informe señaló que “hubo un progreso muy rápido en América Latina y el Caribe”, así como en el Sudeste asiático y Asia Central, en algunas zonas de África, lo que demuestra que el crecimiento económico inclusivo, las inversiones agrícolas y la protección social –junto con la estabilidad política–, hacen posible la eliminación del hambre.

Según los datos del informe, la proporción de personas que padece hambre en América Latina y el Caribe se redujo del 14,7% al 5,5% desde 1990.

La proporción de niños con falta de peso (de menos de 5 años de edad) en esa región también se redujo notablemente, del 7,0% al 2,7%.

“El compromiso con la reducción del hambre se tradujo en importantes programas de protección social que -unidos a un sólido crecimiento económico- impulsaron los avances en todo el continente”, subrayó el informe.

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