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La ley de tránsito: un antimodelo de ley

Actualizado el 04 de agosto de 2010 a las 12:00 am

La nueva ley de tránsito se aplica en medio de un caos legislativo y administrativo

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Hace algunas semanas, en el Colegio de Abogados, se celebró una mesa redonda titulada “La ley de tránsito: hacia una ley modelo”. Cuando conocí el nombre de la mesa redonda creí que se trataba de una broma, ya que posiblemente no ha existido una ley en que se hayan cometido tantos errores, en la aprobación y en la implementación.

Ya en La Nación del 18 de junio de 2008 me referí al sistema absurdo de puntos regulado en la ley. Otros han criticado el sistema desproporcionado de multas, que afecta en forma muy desigual a los trabajadores asalariados, a los profesionales y a los empresarios.

La ley de tránsito fue aprobada el 17 de diciembre de 2008. Los delitos previstos debían entrar en vigencia el primero de enero de 2009, mientras el sistema de puntos y multas entraría en vigencia el 23 de septiembre de 2009.

Múltiples yerros. Pocos días después de aprobada la ley, Rosaura Chinchilla, el 13 de enero de 2009, denunció en La Nación los yerros en la numeración del articulado. En La Nación del 22 de enero de 2009, los diputados reconocieran su error, admitiendo además yerros substanciales, como la desproporcionalidad de las multas y la falta de sanción a quien no observe el uso obligatorio de los cinturones de seguridad por los mayores de 13 años, pero menores de 18.

El 13 de agosto de 2009, en La Nación, los farmacéuticos denunciaron los riesgos para la salud del botiquín que debía llevarse en el vehículo según la ley, demostrándose así los problemas de incluir meras ocurrencias en el texto legal.

Poco antes de que entraran en vigencia las multas y el sistema de puntos, el 17 de septiembre de 2009, se aprobó una ley que corrigió la numeración de los artículos y acordó postergar la entrada en vigencia de las multas y el sistema de puntos hasta el primero de marzo de 2010, con la intención de aprobar una nueva reforma a la ley antes de esa fecha.

Sin embargo, en el período indicado la Asamblea Legislativa no estuvo en capacidad de aprobar una nueva ley, por lo que la reforma del sistema de multas y la licencia por puntos entró en vigencia el primero de marzo de 2010. La confusión se reflejó en lo indicado por el MOPT en La Nación del 26 de febrero de 2010, donde se dijo que el sistema de licencia por puntos no entraría aún en vigencia.

El primero de marzo de 2010, en el Diario Extra, el ministro de Transportes contradijo esa posición y señaló que los puntos perdidos por cada infracción serían registrados, pero reconoció que el MOPT no había aprobado aún un reglamento sobre la recuperación de los puntos.

Admitió, además, que no se había aprobado un reglamento con respecto al extintor, el botiquín y la caja de herramientas, a pesar de que el MOPT. en La Nación del 8 de septiembre de 2009, había indicado que ya el decreto estaba listo.

No fue sino hasta el 13 de abril de 2010 cuando se aprobó en primer debate la reforma a la ley de tránsito, modificando el sistema de multas y eliminando la licencia por puntos. Además, se establecieron límites a la imposición de la pena de prisión en los casos de conducción temeraria.

Sin embargo, la Sala IV, al resolver la consulta de constitucionalidad el 19 de mayo de 2010, consideró que la posibilidad de aumentar las multas en forma discrecional por la autoridad judicial es contraria a la Constitución Política. En consecuencia, la Asamblea Legislativa saliente no pudo aprobar la reforma a la ley de tránsito.

Falta de coordinación. En La Nación del 15 de marzo del 2010, un asesor de seguridad vial reconoció problemas de coordinación con respecto a la prestación de servicios para la comunidad, relacionada con la pena por el delito de conducción temeraria, en vigencia desde el primero de enero del año 2009.

Según la reforma a la ley de 17 de diciembre de 2008, debía dársele prioridad a la información sobre el sistema de puntos y multas que entrarían en vigencia tiempo después.

Precisamente, se justificó desde el Ministerio de Obras y Públicas y Transportes la posposición de la entrada en vigencia de la normativa porque los conductores debían tener la oportunidad de conocerla con suficiente antelación.

Sin embargo, el colmo de la falta de planificación fue que, como lo han reconocido las mismas autoridades del MOPT (OF-DFC-0100-2010), los exámenes teóricos para comprobar la idoneidad para conducir todavía se hacían, al menos hasta el 19 de abril de 2010, con base en el sistema de multas derogado desde el primero de marzo anterior, de modo que el examinando que contestara correctamente, según la ley vigente al momento del examen, podría ser reprobado.

En todo este caos legislativo y administrativo, los que han reprobado el examen son la Asamblea Legislativa y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes.

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