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letras de cambio

Actualizado el 16 de junio de 2012 a las 12:00 am

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Se dice que hay dos maneras de ver un vaso: medio lleno o medio vacío. Todo depende de la óptica con que se vea. Los que ven al vaso medio vacío es porque quisieran llenarlo mas. Los que lo ven medio lleno, es porque con lo que ya hay dentro del vaso parecen estar satisfechos. Recuerdo unos anuncios que sacó el Partido Liberación Nacional durante la campaña pasada. Uno mostraba tres sombrillas, una pequeña, otra mediana y otra grande. Otro mostraba unas macetas, igual en los tres tamaños. Los anuncios pretendían convencer a los votantes de el PLN era el partido ideal, ya que era el del medio. El partido que no quería ni un Gobierno muy grande, ni uno demasiado pequeño, como sus dos principales opositores, sino justo el tamaño ideal. En la analogía de los vasos, el PAC sería el partido que vería el vaso medio vacío y querría llenarlo más, mientras que el Libertario vería al vaso como muy lleno y querría quitarle contenido.

Ahora que PLN está en el Gobierno, pareciera que ha cambiado su manera de pensar. En la primera mitad de la administración de doña Laura el discurso fue que los ingresos del gobierno no alcanzaban para cubrir las múltiples necesidades que demandan los costarricenses. Los anuncios de la campaña en pro de la aprobación de la reforma tributaria enfatizaban la necesidad de más dinero para gastar más en salud, educación, seguridad, infraestructura, etc. Es decir, la propuesta iba orientada a que había que llenar más el vaso.

Algunas de las criticas que hicimos algunos al plan del gobierno para sanear las finanzas públicas, es que existía un excesivo énfasis en buscar nuevos impuestos, dejando para después la discusión de cómo cobrar mejor los que ya existen, y de cómo mejorar la calidad, la composición y la cantidad del gasto del Gobierno. Es decir, en lugar de discutir únicamente como llenar el vaso de más líquido, proponíamos que había que hablar primero de qué es lo que había en el vaso. Si nos damos cuenta de que lo que hay en el vaso es de mala calidad, de nada sirve que le sigamos metiendo más de los mismo. Seguirá siendo de mala calidad. Es más, aunque le echemos buen contenido de ahora en adelante, si no se cambia lo malo que ya hay adentro, el resultado será algo que no es bueno.

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Si nos damos cuenta de que tenemos un vaso medio lleno de fresco de limones podridos, lo resolveríamos fácilmente desechando lo malo y haciendo un nuevo con limones buenos. En la vida real no podemos hacer eso con el Gobierno. Hay que ir poco a poco. Habría que quitar un poco de lo malo y poner un poco de lo bueno. Eso sí, no podemos pretender seguir haciendo las cosas como siempre. Mucho tenemos que cambiar para no seguir echando limones podridos al fresco.

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Luis Mesalles

Obtuvo su doctorado y maestría de Economía en The Ohio State University y su bachillerato en Economía en la Universidad de Costa Rica. Actualmente, es socio-consultor de Ecoanálisis y gerente de La Yema Dorada.

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