Por: Katherine Chaves R. 13 noviembre, 2013

La bailarina Andrea Vargas recordó sus tiempos como estudiante en India para contarle a la gente, por medio de una coreografía, cuán difícil es aprender danza en ese país.

En el montaje, | PARTICIPARÁN MÁS DE 30 BAILARINES. FOTO: CORTESÍA DE AVE SHANTI
En el montaje, | PARTICIPARÁN MÁS DE 30 BAILARINES. FOTO: CORTESÍA DE AVE SHANTI

El trabajo llamado El viaje que nunca acaba , se presentará el viernes, a las 6 p. m. y a las 8 p. m., en el Teatro Espressivo, en Curridabat.

Allí, más de 30 bailarines –entre 12 y los 36 años– moverán sus cuerpos para contar lo complicado que es adaptarse a esa cultura, pero, sobre todo, lo complejo que es que acepten a los extranjeros.

“Anduve por allá del 2003 al 2009 y fue muy difícil. Al comienzo, me cerraban las puertas. No me dejé vencer, fue muy difícil, pero luché. De esa forma fue que me fui abriendo campo. Todo eso lo dejo ver en el montaje”, comentó.

La puesta en escena está divida en tres escenas: la primera se llama La audición ; la segunda, La transformación y la tercera, Danza sagrada . “En el primer acto se baila kathak , que es la danza clásica del norte de India. En el del medio se verá una coreografía de Bollywood y, en el último, un poco de Odissi ” , adelantó la maestra, quien aseguró que estos tipos de bailes son muy difíciles de aprender.

Las entradas tienen un valor de ¢6.000 y se reservan al teléfono 8920-8453 o el día del evento.

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