Por: Aarón Sequeira 1 marzo, 2013

La fiebre de candidaturas presidenciales azota a la Asamblea Legislativa. Ayer, el diputado José María Villalta, del Frente Amplio (FA), se convirtió en el tercer precandidato que ocupa una curul.

Este abogado, heredero político del desaparecido fundador del FA, José Merino, se presenta a la contienda del 2 de febrero del 2014 delimitando sus posibles socios políticos para una coalición electoral.

Ni el Movimiento Libertario ni una parte de la Unidad Social Cristiana tienen cabida en la mesa de diálogo con Villalta.

El legislador, de 36 años, es cercano a la línea progresista del PAC, según sus propias palabras.

Desaparecer la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), reducir a la mitad el salario del presidente de la República, y en un 25% el de los altos jerarcas públicos y un paquete de impuestos para los ricos son parte de las propuestas presidenciales que anunció ayer.

“Cero tolerancia a los delitos de cuello blanco, combate frontal al clientelismo, más prevención y menos represión” y reactivación de empresas públicas como el Consejo Nacional de Producción tienen presencia en el plan que presentó ayer Villalta frente a cerca de 200 militantes de su partido.