En las obras ‘Fumando un cigarrillo’ y ‘Una Babel feliz’ prevalecen imágenes de mucho poder

Por: Marta Ávila 17 junio, 2014

Recientemente, en el medio dancístico estamos observando el surgimiento de nuevas agrupaciones independientes, así como de elencos constituidos por jóvenes bailarines. Es decir, una nueva generación es la que está siendo responsable de la principal oferta dancística. Un caso de estos es Inquieta Res Arte Escénico, grupo dirigido por el bailarín y coreógrafo Pablo Marín Salazar, quien el fin de semana presentó dos trabajos titulados Fumando un cigarrillo y Una babel feliz .

Ambas coreografías tienen música original creada por el mismo coreógrafo, cuentan con pocos elementos escenográficos y tratan temas actuales ubicados en ambientes de intimidad, salpicados de fuertes imágenes. Las dos propuestas están insertas en la tendencia de la danza contemporánea que no se interesa por lo narrativo y prefiere la fragmentación en el discurso.

Con Fumando un cigarrillo , este joven creador obtuvo un reconocimiento en la categoría de Primera Incursión en el último Festival de Coreógrafos Graciela Moreno. Además, la obra ganó el premio como mejor diseño de vestuario. La pieza está inspirada en la visión del goce femenino generado a partir de la mirada del director de cine y guionista danés Lars Von Trier, quien junto a Thomas Vinterberg estableció las reglas del manifiesto Dogma 95, un movimiento cinematográfico que reclama el regreso a historias más creíbles con el menor uso de efectos especiales.

En la composición, Marín enfrentó al septeto a una serie de dinámicas secuencias de movimiento cuya complejidad técnica no todos los bailarines lograron realizar con el domino corporal requerido. Además, en las secciones grupales no desarrollaron el movimiento unísono con precisión, dejando una sensación de boceto en los dibujos espaciales.

El montaje revela que hay aspectos por afinar en la ejecución. | CORTESÍA INQUIETA RES ARTE ESCÉNICO
El montaje revela que hay aspectos por afinar en la ejecución. | CORTESÍA INQUIETA RES ARTE ESCÉNICO

En Fumando un cigarrillo , los diseños del vestuario creados por Mario Núnez y Mónica Mora, le aportaron significativamente a la dramaturgia de la obra. De igual forma, la iluminación ideada por Telémaco Martínez resaltó los cuerpos acertadamente.

Para la segunda coreografía, denominada Una Babel feliz , el autor partió de la postura de Roland Barthes, al señalar la diversidad como un factor de riqueza cultural. La interesante vestimenta de esta pieza fue responsabilidad de Mauricio Cruz, quien supo resaltar el cuerpo de los bailarines de manera acorde con el personaje. Contrario a la pieza anterior, en esta obra vimos a seis intérpretes más acoplados y ejecutando los diseños espaciales y de movimiento más sincronizados.

Sin embargo, en Una Babel feliz , resultó molesto un efecto lumínico del cual se abusó, precisamente cuando lanzaron las luces contra el público por más de tres minutos, tiempo suficiente para agotar la vista y no permitir ver los movimientos de los bailarines.

Finalmente, debo señalar que el programa de mano, el cual no tuvimos, es un aspecto importante dentro de cualquier producción escénica, ya que en él queda evidencia del acto y ayuda al espectador, pues brinda ciertos datos y créditos de los participantes. Otro aspecto que me llamó la atención fue el poco público. Tal vez la falta de difusión en medios de comunicación masiva hicieron que pocos acudiéramos a la cita. Quedan muchas cosas que afinar en este largo camino de la vida escénica, esperamos que pronto los resuelvan y logren longevidad como agrupación.

Agrupación: Inquieta Res Arte Escénico Coreografía: Pablo Marín Salazar Intérpretes: Ana María López, Mónica Mora, Indira Chamale, Lina Valverde, Graciela Barquero, Iserr Torijano, Gabriel Rodríguez Villalobos y Pablo Marín. Fecha: Sábado de junio del 2014, 8 p. m. Lugar: Teatro de la Danza