En un juego de muchos pases errados, Herediano tuvo para matar en el cierre

Por: José Pablo Alfaro Rojas 9 septiembre

Hay duelos en los que parece que hasta los futbolistas más finos no distinguen entre el uniforme de su compañero y el del adversario, tal confusión provoca que los pases finalicen en los pies equivocados con tanta frecuencia que es inevitable que haya silbidos.

Sucedió ayer. Como una partida de ping-pong, Herediano y Saprissa entregaron el balón con una imprecisión inusual, mérito del pressing de los equipos, pero ante todo de la falta de claridad para elaborar las jugadas en la zona medular.

En el epílogo, con el marcador igualado a uno, el equipo florense pudo matar a su rival, que resintió la ausencia de Mariano Torres y mostró un juego muy deslucido en el mediocampo.

El delantero florense José Guillermo Ortiz trata de rematar a portería, ante la marca de Henrique Moura. | RAFAEL PACHECO
El delantero florense José Guillermo Ortiz trata de rematar a portería, ante la marca de Henrique Moura. | RAFAEL PACHECO

Aún cuando ambos clubes denotaron este problema, la S fue todavía más impreciso, lo que el Team aprovechó para recuperar el balón y salir rápido al frente en busca de los espacios.

En la inicial, Jairo Arrieta se filtró entre los zagueros para rematar al borde del área, cuando achicó Kevin Briceño para repeler el balón y desviar el disparo.

Después Guillermo Ortiz desaprovechó un buen centro de René Miranda al rematar muy débil de cabeza y sin marca.

Fueron los mejores momentos de un Herediano más solvente, al menos en las transiciones y en la apertura por las bandas.

Saprissa, en cambio, parecía distante de su mejor desempeño. Con una versión lejana de Daniel Colindres y un Marvin Angulo ineficaz en el trazo corto y largo, los morados inquietaban poco a la zona florense.

Fue al 31’ cuando una jugada que inició Jordan Smith, acabó en los pies de David Ramírez, quien lanzó un taquito magistral de primera intención para Luis Stewart, y este superó a Moreira con un buen disparo.

El gol le abrió los ojos a Saprissa para la segunda mitad. Pese a la propuesta florense, mucho más insistente al ir al frente, en la S se dieron cuenta que con espacio, las diagonales de Ramírez y Colindres podían acabar en acciones de peligro.

Estas dos realidades convirtieron el partido en una lucha de propuestas, muy distintas.

Con Saprissa tan ineficiente en el pase corto como en la inicial, pero más claro en la contra, Herediano fue poco fino en la última jugada, pero con más tenencia de balón, claridad para abrir por las bandas y llegar a la portería de Kevin Briceño.

El empate llegaría al 69’, tras mucha lucha y entrega florense. El carrilero Jhamir Ordain sacó un centro por derecha para el recién ingresado Luis Ángel Landín, que se le adelantó a Moura e igualó el compromiso.

Al final, el propio Landín desaprovechó un remate dentro del área chica que pudo significar el triunfo florense.

Los rojiamarillos pagaron cara su falta de tino frente a la portería contraria y al final los morados salieron con un punto del Estadio Rosabal Cordero.