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No le grite, escúchelo

Actualizado el 18 de abril de 2012 a las 12:00 am

¿Violencia doméstica? Chocolates y una cena bien servida cambian muchas cosas

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¿Qué hacemos con la violencia doméstica? El tema pertenece a la intimidad y afecta a la sociedad. La formación para el hogar, para el matrimonio, para la vida familiar es posible estudiarla y permite prepararse. Es estratégica para la convivencia, en la inmensidad de las urbes.No basta formar las parejas para el trabajo, sino para la vida día a día, para la formación de los hijos y cómo enfrentar las desaveniencias. A veces a los maridos se les olvida que existen flores, chocolates y mil detalles que hacen la vida feliz.

No es cuestión de dinero, se trata de pensar en el otro y sus gustos.También a veces a las esposas se les olvida que una sopa bien preparada, una cena bien servida, con mantelito blanco, como dice el bolero, cambia muchas cosas, y hace sonreír, lo que antes era agrura y mal carácter. Una buena comida reconquista. También la familia joven tiene que pasar por apagar la radio, música, televisor, pues lo mas importante en la vida, es saber escuchar al otro, en momentos de dificultad y en el diario quehacer.

Los hijos deben aportar. Igual los hijos, necesitan un papá activo, no el que se derrumba todas las noches frente al televisor, con el periódico en la mano. Igualmente los abuelos son importantes. Aunque repitan sus anécdotas, hay que saberlos escuchar e integrar en la vida diaria, aunque algunas cosas nos hagan perder la paciencia.

Acabar con la violencia es un esfuerzo de diálogo, es saber escuchar y saber plantear cada día una nueva ilusión. Eso es parte de ese regenerar la sociedad hacia una vida de paz, frente a la violencia de los hogares, que denuncia la policía. Los hijos tienen un aporte esencial en esta vida positiva de cada hogar, cuidando sus responsabilidades,ayudando en el orden, y haciéndose cargo muchas veces del hermano con discapacidad, que es la alegría de la casa.

Después de una época de mucho frío y viento en Berlín, el sol se ha manifestado un poco.Los pájaros ya revolotean,especialmente el carpitero que se oye con fuerza cada mañana. La tierra dispara el color de los tulipanes, que van apareciendo en los jardines, anuncian la llegada de una nueva época. Al igual que en el hogar, hay que renovar el clima de amistad con ilusiones, con creatividad. Y no olvidemos que es de inteligentes saber perdonar los errores, sabiendo olvidarlos, pues no podemos tener en el corazón un refrigerador que guarde odios. Con diálogo, perdonando con magnanimidad, sabiendo sonreir antes las majaderías, ya mañana será otro día, y todo pasará.

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