Por: Arnoldo Rivera J. 17 febrero, 2013

Del origen del refrán “a la tercera es la vencida” lo que se sabe con mayor certeza es que es incierto; ni una búsqueda en la panacea de la Internet –santo grial del siglo XXI– resuelve el dilema... Así de misterioso es.

Sin embargo, más de allá si viene de acá o acuyá, lo que importa es que sirve, sirve para todo (aunque se desgaste); por ejemplo, es útil para hablar de un partido de futbol, como en este caso, del AC Milan y el FC Barcelona, dos equipos de rancio abolengo del Viejo Continente.

Por tercera ocasión, rojinegros y blaugranas se verán las caras en una ronda de nocaut en la Champions League.

Sucede que en esas dos ocasiones anteriores, el Barça despachó a los rossoneri, orgullosos poseedores de siete “orejonas”: en los cuartos de final en 2005-2006 y en la semifinal de la temporada pasada.

Así, quiso el destino que estos dos gigantes se topen, una vez más, en una fase de este tipo: los milanistas pueden saldar cuentas si dejan en la cuneta al mejor equipo del mundo..., o el Barcelona –con cuatro títulos de Champions– puede hacer el clavo todavía más grande.

Los milanistas no derrotan a los catalanes, de acuerdo con los datos de la página oficial de la UEFA desde el 20 de octubre del 2004.

Casi 10 años y siete partidos al hilo sin ganarle a los barcelonistas son muchos para un club del cala do del Milan.

El Barça se pasea en la Liga de España con un futbol contundente, bello y efectivo; el Milan, por su parte, está a 14 puntos de la Juventus; sin embargo...

Un partido de futbol es un partido de futbol y para saber su resultado se debe jugar. Así de sencillo.

Entre dos rivales de este calibre, simplemente, no se puede dar algo por sentado: en el particular mundo que se construye durante 90 minutos en una cancha de futbol, cualquier cosa puede pasar y lo mejor es no perderse el juego.

Si los azulgranas tienen a Lionel Messi y su compañía de “locos bajitos” , los milanistas cuentan con el talento de Andrea Pirlo y la férrea alma competitiva de los equipos italianos (algo que no es poco, para nada). 1