Por: Patricia Leitón 6 mayo, 2013

Los dólares marcaron la agenda de las autoridades en el primer trimestre del año.

Por un lado, los esfuerzos para frenar el ingreso de divisas por capitales financieros y, por otro, la venta de eurobonos para traer $1.000 millones al país y financiar los gastos del Gobierno.

Para evitar que el ingreso de dólares se transformara en un crecimiento desmedido del crédito, el Banco Central anunció, el 31 de enero, la imposición de límites al crecimiento del crédito, especialmente en dólares.

Para Max Soto, director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, estos límites eran innecesarios, crean distorsiones y pueden estimular a que el crédito crezca por medios no regulados.

A la par de esta medida, la entidad, junto con las autoridades de Gobierno, realizaron esfuerzos por bajar las tasas de interés, con el objetivo de ahuyentar los capitales especulativos.

Dicha baja fue posible debido a que el Ministerio de Hacienda consiguió recursos en el exterior para financiar los gastos y pagar las deudas del Gobierno.

Estos recursos provinieron de una venta de eurobonos en el mercado internacional por $1.000 millones realizada en noviembre anterior. El mes pasado se realizó otra por $1.000 millones.