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¿Para qué las escuelas de Periodismo?

Actualizado el 03 de julio de 2012 a las 12:00 am

Hago una denuncia pública para que se respete el ejercicio de los profesionales

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¡Sorprendido, aterrorizado y hasta anonadado! Que alguien me toque para ver si estoy vivo. Así quedé cuando leí el pasado 25 de junio en la página 40A, sección Foro de La Nación, un artículo de opinión publicado por Alejandro Fernández S., quien se califica como “periodista profesional” cuando él mismo reconoce que no lo es, así lo dice en su artículo titulado: “Colper, denúncienos”, y en el que asegura que “(') cuando me preguntan mi oficio, me declaro periodista profesional y bajo ese título firmo este artículo, en contra del criterio de la Procuraduría General C-269-2004”.

En casos como esos es cuando me pregunto, ¿para qué las escuelas de periodismo? ¿Ustedes han visto como mueren personas en intervenciones quirúrgicas por falta de conocimientos? Pues sí, lamentablemente algunos no aprendieron lo que debían hacer cuando ejercieran en un futuro la profesión y terminan, desdichadamente, matando a sus pacientes. Eso sucede cuando algunos no pasan por la Universidad, sino la Universidad pasa por ellos o bien nunca pasaron por ahí. Hay personas que nunca caminaron por una escuela de Periodismo, no saben ni los principios periodísticos y, sin embargo, irresponsablemente, se llaman “periodistas profesionales”. Eso no está bien. Como fiscal del Colegio de Periodistas y facultado por la Ley debo denunciarlo.

Es irrespetuoso y denigrante para un gremio tan decente, con periodistas titulados e inteligentes, que haya personas que, sin ser periodistas profesionales se llamen así públicamente, y que mancillen al gremio, quien dignamente tiene lo que tiene porque le ha costado. ¿Qué piensan de esto los maestros de la Comunicación, los estudiantes, los profesionales? ¿Están ustedes perdiendo el tiempo? Ya quisiera ver yo si aparece sin serlo un “abogado” para ver si no brincan los eruditos de las leyes.

Aquí no entramos a discutir si la colegiatura para los periodistas es o no obligatoria porque eso ya sabemos que la Sala Constitucional se lo trajo abajo; aquí lo que está en discusión es la impudicia de algunos que dicen llamarse “periodistas profesionales” y no saben ni lo que son las cinco W’s . Quienes con el “hígado”, por mero reproche a quién sabe quién, creen que son “periodistas profesionales”, no deberían confundir la gordura con la hinchazón.

Como periodista hago una denuncia pública para que se respete el ejercicio de los profesionales, en este caso, de los periodistas y quien quiera demeritarnos, se equivoca.

Una obligación de los abogados es mantener en todo momento el honor y la dignidad de su profesión en su calidad de agentes fundamentales de la Administración de Justicia, pues es también un deber nuestro, como lo dice el Código de Ética del COLPER, defender el libre ejercicio de su profesión, valorar, honrar y dignificar la profesión.

Por eso, una persona con principios ejerce responsablemente su profesión y jamás se atribuye méritos que no tenga. No traten, algunos, de manchar a los periodistas profesionales que sí hemos pasado por las escuelas de Periodismo y que, gracias a ellas, hemos cosechado éxitos y, ante todo, una defensa clara y real al ejercicio de la profesión. Aclaro que aunque esto suene como una elegante amenaza, no lo es; es una realidad, y para ser periodista profesional se debe pasar por una escuela de Periodismo; que me contradiga la Procuraduría General de la República.

Ojo, periodistas profesionales, que si nos basamos en el criterio de algunos, como el citado anteriormente, pareciera que las escuelas de Periodismo no son necesarias, pues cualquiera puede llamarse “periodista profesional”. Eso no es así, tengan la certeza de que mientras esté en la Fiscalía del COLPER seguiré luchando por dignificar al gremio, al profesional, al titulado, al que ha sudado la gota gorda en la Universidad, al que le ha costado ganar bien pues ha tenido que especializarse en una universidad para ello, al que ha dado alma, vida y corazón en lo que hace con el título en mano, al que es periodista profesional y está sin trabajo quizá por otros.

A esos hombres y mujeres que integran el COLPER y a aquellos que no lo integran, pero que sí son periodistas profesionales, les digo que aunque para algunos esto parezca ridículo, esta lucha no cejará. Ah, esto no es una notificación judicial, es una declaración pública de transparencia y honestidad, no estoy persiguiendo a nadie, estoy hablando por los que muchas veces prefieren no decir nada.

¡Hagámoslo bien por quienes de verdad nos lo merecemos!

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