Niña de EE. UU. impulsó colaboración entre compañeros de primaria

Por: Diego Bosque 6 junio, 2013
 Encarnación y Sandro Alviani (sentados) y los voluntarios del Centro Jaguar, participaron en una llamada vía Skype con los estudiantes de primaria de Saint Thomas, en Washington. | FOTO: CORTESÍA DE JAGUAR
Encarnación y Sandro Alviani (sentados) y los voluntarios del Centro Jaguar, participaron en una llamada vía Skype con los estudiantes de primaria de Saint Thomas, en Washington. | FOTO: CORTESÍA DE JAGUAR

Dos visitas a Costa Rica bastaron para que Andrea Peniche, una pequeña estadounidense de 12 años de edad, quedara enamorada del país y buscara la manera para ayudarlo.

Pese a que, en sus paseos, no conoció el Caribe sur, decidió presentar el Centro de Rescate Jaguar –ubicado en Puerto Viejo, Limón–, para un proyecto de la escuela Saint Thomas, en Washington.

La menor –hija de mexicanos–, propuso al centro de rescate costarricense para recibir una donación de la escuela, la cual será destinada a la conservación ambiental.

Peniche buscó en Internet, preparó una presentación y defendió su proyecto para reunir, junto con sus compañeros, $5.000 (¢2,5 millones). Este dinero fue entregado el pasado viernes en un acto simbólico vía Skype.

“Recibimos una llamada semanas atrás en la cual se nos comentaba de la iniciativa. Coordinamos por correo y recibimos el dinero en un acto simbólico”, dijo Encarnación Alviani, bióloga del centro.

Según Alviani, en la conversación compartieron experiencias sobre el manejo de animales silvestres con los pequeños alumnos, que ponían atención desde su aula, en la capital estadounidense.

Además, los voluntarios del lugar prepararon pancartas con mensajes de agradecimiento.

“Nos asombra es que una niña que está en Estados Unidos y que no conoce aún Limón, se interese por ayudar a preservar la naturaleza; a veces, ni los mismos costarricenses se interesan”, dijo Alviani.

La donación ayudará a reinsertar especies en el refugio de vida Silvestre Gandoca-Manzanillo y en el corredor biológico de Punta Uva.

Jaguar desarrolla un proyecto de liberación de animales en una finca de 50 hectáreas, ubicada en ese sector.

“Este punto es de suma importancia por su cercanía con Gandoca-Manzanillo”, explicó.

La organización trabaja con monos, tucanes, gavilanes y osos perezosos, entre otras especies. Recientemente, iniciaron un programa de educación para niños de Talamanca, que consiste en visitas al centro para charlas y actividades.

Los propietarios esperan que iniciativas como la de la niña Peniche sirvan como impulso para que los costarricenses sean más protagonistas de iniciativas de conservación ambiental.