Por: Jessica Rojas Ch. 30 julio, 2014

¿Qué aspectos rescata del informe de Deloitte o lo van a desechar por completo?

Desecharlo no. Este trabajo costó ¢100 millones. Bueno, esa no es una razón, pero el trabajo tiene cosas valiosas. Por ejemplo, crear algunas áreas que no existían acá. Esta institución no tiene un archivo central organizado y eso es grave.

”Luego, tenemos una propuesta que pretende que el área de ahorro y préstamo sea más dinámica, a partir de nuevos productos financieros”.

¿Por qué mandar a hacer una nueva consultoría?

El objetivo de la consultoría es plantear, claramente, las estrategias con la participación sistemática de toda la organización, crear y diseñar controles, elaborar mecanismos de evaluación y ordenar todo lo que tiene que ver con organización operativa.

¿Dónde están las principales fallas de la institución?

Es una institución desorganizada, los procesos no son claros, no hay controles y eso es gravísimo. Estamos tratando de pasar a una situación más controlada y eso no se logra de la noche a la mañana. Además, hay células de poderes que hay que alinear.

¿En cuáles procesos no hay controles, especialmente?

Casi en ninguno.

¿Por qué el INVU arrastra este tipo de problemas?

Yo puedo tener ideas, pero esa pregunta habría que hacerla a los gobernantes anteriores, no solo a doña Laura (Chinchilla) y a quienes gobernaron con ella, sino de aquí a 30 años para atrás.

¿Cuáles son los retos de la institución a corto plazo?

El reto más importante de la institución es limpiarla porque hay problemas.

”Me refiero a que las personas que están aquí tienen que rendir, aquí hay gente muy buena, pero también hay gente que no le gusta que le digan: ‘Dónde están los controles o qué pasó con esto’ .

”Hay que actualizarla. Yo no puedo entender que esta institución tenga un servidor que data de 1970 y una central telefónica también. Tampoco puedo entender que no tengamos sistemas contables automáticos.

”Eso yo lo puedo entender en los años cincuenta, pero en el 2014, no.

Etiquetado como: