La Casona es un símbolo de los sueños que tenemos como sociedad, dijo el ministro Garnier en el acto cívico

Por: Carlos Eduardo Vargas 20 marzo, 2013
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Liberia (Redacción). Con la amenaza de un nutrido ejército  de abejas africanizadas que se instaló desde el día anterior en un cenízaro en los corrales de la Hacienda Santa Rosa, y una temperatura de casi 35 grados celsius, se  conmemoró oficialmente un aniversario más de la Batalla de Santa Rosa.

Hace 157 años se vivió una de las más grandes gestas heróicas del país en la lucha por la libertad con 21 bajas del bando costarricense y 26 filibusteros muertos.

Las tropas invasoras fueron obligadas a replegarse hacia suelo nicaraguense donde el 11 de Abril serían derrotados por completo cuando Juan Santamaría prendió fuego al mesón en Rivas, lugar al que habían huido los invasores guiados por William Walker.

En el acto oficial, que se celebró a las 9 a. m. ante 600 estudiantes, sonaron 21 disparos de salva perpetrados por el pelotón de fantasía del Comando Norte, en recuerdo de las bajas de nuestro ejército en aquella histórica fecha.

El ministro de Educación Leonardo Garnier enfatizó su discurso en la conveniencia de definir nuestra identidad, libertad y soberanía a partir de nosotros mismos y no necesariamente por la otredad, o las amenazas externas. "Es fácil definir nuestra identidad, libertad y soberanía en función de una amenaza externa, pero debemos más bien construir estos conceptos por lo que somos internamente", dijo Garnier.

En la actividad se entregó restaurado el monumento de la Casona de Santa Rosa, escenario de la legendaria lucha, donde se invirtieron recientemente más de ¢300 millones.

"Esta casona es el símbolo de los sueños que tenemos como sociedad y es un gusto tenerla de vuelta" concluyó el jerarca de Educación.

En el acto también participó el ministro de Cultura Manuel Obregón quien antes de dar un discurso en el que resaltó el símbolo que significa la casona en el tema del coraje y la valentía de nuestra gente. Obregón sorprendió con la interpretación de una retahila regional y tocando un quijongo, que es un instrumento de cuerda ya muy en desuso en Guanacaste.

Terminado el acto de conmemoración, hubo un recorrido por la restaurada casona de la hacienda Santa Rosa, que estará abierta al público (nacional y extranjero) a patir del próximo 24 de marzo.

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