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Concherías

Actualizado el 07 de mayo de 2012 a las 12:00 am

Concherías se estrenó en el Teatro de la Aduana el pasado 3 de mayo

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Hubo un tiempo, ya muy lejano en el pasado, durante el cual todos los costarricenses leían, comentaban y disfrutaban las Concherías de Aquileo J. Echeverría. No había televisión y en las largas noches, algunas lluviosas, eran muy corriente que las abuelas, que se las sabían de memoria, se las contaran a sus nietos. Estas veladas las recuerdo con cariño y con nostalgia. Por eso me pareció muy buena la idea de presentarlas teatralmente en un espectáculo que combina la música, la poesía, la actuación y la danza.

Durante la escuela y luego el Liceo de Costa Rica, disfruté, no solo de las concherías sino también de los romances y los epigramas de Aquileo. Recuerdo que mi profesor Isaac Felipe Azofeifa, poeta también, lo admiraba mucho y varias de sus lecciones la dedicó a enseñarnos a disfrutar, no solo lo folclórico, sino también la esencia de su poesía. Varias veces leyó y comentó un romance “¿Te acuerdas, Irene?” que me impactó y que, durante muchos años lo podía repetir de memoria. Y el ingenio de sus breves epigramas: “Una pulga picó a Pilar, y ella al instante la mató. Yo me dejara matar, si me dejaran picar, donde la pulga picó”. “Lo que a mí me ha sucedido, a nadie le sucedió, que en la Junta de notables, me cacharon el reloj”.

Aquileo, aparte de su talento poético y sus habilidades como escritor, fue una persona muy simpática y, básicamente, un hombre bueno. Aunque padeció varias enfermedades, nunca fue amargado y jamás le abandono el buen humor. Tenía una libreta en la cual apuntaba los nombres de todos aquellos a los que, según decía, les ganaba en una pelea. Un día un hombre de malas pulgas y sumamente robusto, se enteró que su nombre aparecía en la famosa libreta y fue a reclamarlo. Le preguntó a Aquileo de mal modo si era cierto que su nombre estaba apuntado. El poeta revisó con cuidado su libreta y le contestó “Sí, aquí está”. “Pues a ver si me gana”, dijo el fortachón cuadrándose y listo para pelear. “La cosa no es para tanto” dijo Aquileo “Lo borro y ya está”.

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La obra la dirige Luis Rábago y la corografía y el movimiento escénico están a cargo de Marcela Aguilar. El elenco está formado por varios magníficos actores como Gustavo Rojas en el papel protagónico, Gerardo Arce, Luis Fernando Gómez, Andrés Montero, y Eugenia Chaverri, pero, lo más importante es que todos, cada uno en su papel, hacen vivir de nuevo unas concherías que estaban en el olvido. Hay escenas de mucha emoción como “Cuatro filazos” y sumamente divertidas como “Mercado leña” durante la cual vemos al campesino Luis Fernando Gómez tratando de sacar el mejor precio a su mercadería, mientras la “vieja”, Eugenia Chaverri, busca el precio más bajo posible, aunque la leña no huela a yerba buena ni tenga lazos en las puntas.

Concherías se presentó durante el FIA y luego visitó varias provincias, y el pasado 3 de mayo se estrenó oficialmente en el Teatro de la Aduana.

Espero que sirva como un renacer de uno de los valores literarios más nuestro y que Aquileo J. Echeverría vuelva a ocupar un lugar preferente en todos los hogares costarricenses.

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