Por: Debbie Ponchner 9 abril, 2012
El vino podría esconder un arma contra la obesidad - 1
El vino podría esconder un arma contra la obesidad - 1

Ya es más que conocido que las uvas y, por supuesto, el vino, poseen resveratrol, compuesto poderosísimo cuyas cualidades antioxidantes son un excelente aliado en la lucha contra el cáncer y la enfermedad cardiovascular.

Sin embargo, el fruto de la vid posee otro poderoso compuesto, que es mucho menos conocido y está llamando la atención de los científicos.

La molécula en cuestión es el piceatannol y varias investigaciones preliminares han señalado que tiene la habilidad de inducir la apoptosis, la muerte celular, en tejidos cancerígenos.

No obstante, un nuevo estudio ha revelado otra virtud del piceatannol que podría convertirlo en un arma contra la obesidad.

Los recientes hallazgos de Kee-Hong Kim y Jung Yeon Kwon de la Universidad de Purdue, en Indiana, EE. UU., demuestran que el compuesto logra inhibir el desarrollo de nuevos adipositos, las células que almacenan la grasa en el cuerpo.

Se trata de un hallazgo muy interesante pues cabe la posibilidad de que si se inhibe la formación de nuevas células adiposas, también se pueda evitar la acumulación de nueva grasa en el cuerpo.

El estudio, cuyos resultados se publicaron en la última edición del Journal of Biological Chemistry , consistió en evaluar el efecto del piceatannol en cultivos de células adiposas.

Para formar una nueva célula adiposa, se debe llevar a cabo un proceso que dura unos 10 días, tiempo en el que células adiposas inmaduras, llamadas preadipositos, deben pasar por varios estadios hasta alcanzar la maduración completa.

En el laboratorio, Kim y Kwon demostraron que el piceatannol bloquea el efecto de la hormona insulina sobre los preadipositos. Resulta que la insulina es necesaria para activar dentro del preadiposito el proceso de maduración, por lo que al bloquear su influencia sobre esta frena su crecimiento y nunca llega a convertirse en una célula adiposa.

Aunque los hallazgos son prometedores, aún hay mucho camino por recorrer para poder saber si el compuesto presente en las uvas, el té blanco y los arándanos, realmente puede ser utilizado para ayudar a evitar la obesidad.

Los científicos concentrarán sus esfuerzos en diseñar estudios en modelos animales y en lograr una síntesis más estable de este compuesto.

Por ahora, al menos tenemos más buenas razones para brindar con una copa de vino.