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Un edificio situado en la memoria de dos países

Actualizado el 14 de octubre de 2012 a las 12:00 am

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La casona de Santa Rosa es un edificio con el que los costarricenses se identifican desde que están en la escuela. El fascinante episodio heroico en el que los valientes soldados ticos derrotaron a los enemigos filibusteros tras una batalla que duró solo 14 minutos, es contenido obligatorio en las clases de Estudios Sociales y Educación Cívica.

Lo que pocos saben es que de la entrañable casona original sobreviven solo dos bodegas de madera y un muro de piedra pues el edificio original fue demolido en 1894 para construir otro que, a su vez, fue destruido casi en su totalidad por un incendio en el año 2001.

Este inmueble es parte importante de la historia de Costa Rica, pero también de Nicaragua.

“La hacienda Santa Rosa fue construida durante la segunda mitad del siglo XVIII. Ya para el año 1751 existen documentos que hablan de su fundación, por parte de hacendados nicaraguenses de Rivas y Chontales. Estos terratenientes también fundaron otras haciendas ganaderas, como El Amo y Las Ánimas”, explicó el historiador Raúl Arias. Estas construcciones, asociadas a un modelo de desarrollo económico que hizo surgir a Guanacaste tenían sello nicaraguense: “Una casona de hacienda central, con aleros sostenidos por horcones de madera, techo de tejas y estructura de adobes, constituía el estilo chontaleño”, dijo Arias.

Fueron los ganaderos nicaraguenses los que poblaron la ciudad de Liberia, llamada por ellos Guanacaste, entre 1750 y 1780.

“Las haciendas al norte de Liberia fueron lentamente adquiridas por propietarios costarricenses de Cartago y San José, como don Agustín Gutiérrez Lizaurzabal, quien compró Santa Rosa en la década de 1830-1840. Para la guerra contra de los filibusteros en 1856 la hacienda pertenecí a don Mario Porras, de Cartago”, detalló Arias.

En 1894, agrega el historiador, la casona fue adquirida por el doctor Manuel Barrios, de Nicaragua, quien ordenó a demoler el viejo edificio para construir una nueva más alta y con un ático central que no existía antes. Esta casona es la que se incendió en el 2001 y que debió ser reconstruida.

Además de su valor histórico, la casona está ubicada dentro del Parque Nacional Santa Rosa, uno de los componentes del Área de Conservación de Guanacaste.

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Esa inmensa zona protegida comprende una extensión de 110.000 hectáreas en la sección terrestre, y de 43.000 hectáreas en la sección marina. Sus variados ecosistemas son hogar para de cerca de 230.000 especies.

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