Por: Esteban Mata Blanco 23 diciembre, 2012

Ya sea porque consideran que se hizo una injusticia contra un inocente, o bien para apuntar debilidades del sistema judicial que favorecería supuestos actos de corrupción, figuras de la clase política coincidieron en que el caso contra el expresidente Miguel Ángel Rodríguez se vio afectado por yerros de procedimiento.

En las tiendas del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), el jefe de su fracción parlamentaria, Rodolfo Sotomayor, afirmó que ahora se hace “justicia”.

Sotomayor recalcó que la anulación de la sentencia contra Rodríguez “reafirma la persecución política de la que han sido víctimas dos líderes intachables del Partido y del país”, respecto al expresidente condenado Rafael Ángel Calderón, quien fue procesado por el caso Caja-Fischel.

El secretario general del Movimiento Libertario, Danilo Cubero, considera que el fallo del Tribunal de Apelaciones refleja que el Poder Judicial “no cae en juicios políticos ni mediáticos, sino que resuelven estrechamente apegados al derecho”.

La otra cara. En las aceras del Partido Liberación Nacional (PLN) y del Partido Acción Ciudadana (PAC) la posición es más crítica, pero hacia Rodríguez.

Bernal Jiménez, presidente del PLN, afirmó que, si bien tiene en alta estima a Rodríguez, “no es buen ejemplo para Costa Rica el que, si supuestamente han cometido actos de corrupción, se le libere por un tecnicismo legal”.

El fundador del PAC, Ottón Solís, fue más severo aún y señaló que Rodríguez está en la “calle pavoneándose de su inocencia” por un tema técnico, pero recalcó que lo sucedido con el caso ICE-Alcatel es un “desestímulo total a las personas honestas para participar en política”.

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