El sismólogo tico Marino Protti ya finalizó su labor de campo en la expedición de Wissard

La difícil tarea de medir los sismos que ocurren en Antártida

Equipo de sismólogos dieron mantenimiento a estaciones de GPS

También instalaron sensores paraver movimiento del glacial

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El trabajo previsto para 15 días tuvieron que hacerlo en unos seis, pero el equipo de sismología del proyecto Wissard –del cual formó parte el tico Marino Protti– logró el cometido de instalar las 20 estaciones sismológicas para medir el desplazamiento del glacial en el lago subglacial Whillans, en Antártida.

Del 28 de enero al 4 de febrero, Protti se unió a sus compañeros en el campamento de Wissard, que se ubicó a 1.000 km de la Estación Científica de McMurdo.

Allí, cerca del campamento, los científicos colocaron tres estaciones en un lugar donde hay una colina, a unos 800 metros por debajo del hielo. “Esta colina podría estar actuando como una aspereza, a lo largo de la cual el acoplamiento podría producir sismos”, explicó Protti.

Asimismo, el grupo de investigadores se trasladó unos 110 km del campamento amarillo (conocido como la “ciudad de las tiendas”) donde instalaron un segundo campamento. Allí permanecieron unos cinco días.

Entre sus objetivos estuvo instalar un sistema sísmico de cinco estaciones sobre el grounding line . “Este es un contorno donde la plataforma helada de Ross ya no flota sobre el mar, sino que se arrastra sobre tierra firme”, dijo Protti.

Para ello, los científicos se trasladaron 35 km al sur (a unos 50 km de la cordillera Transantártica).

“El arreglo sísmico consistió en una equis con una estación en el centro y una en cada extremo, separadas un kilómetro de la estación central. En cada sitio enterramos el sismómetro a poco más de 1,5 metros de profundidad e instalamos el digitalizador, las baterías y reguladores de voltaje en una caja de plástico y colocamos un set de tres paneles solares, orientados verticalmente y en un triángulo, de tal manera que siempre recibían sol durante todo el día del verano austral”, manifestó Protti.

¿Por qué instalar estaciones sismológicas en esta zona? “Para que se hagan una idea: en la península de Nicoya registramos desplazamientos de dos a tres centímetros por año durante el periodo intersísmico y hasta 60 cm como desplazamiento cosísmico durante el terremoto del pasado 5 de setiembre de 2012. Las estaciones que visitamos en esta plataforma helada de Ross se mueven, como parte de esa masa de hielo, casi 400 m por año”, comentó Protti.

Asimismo, el investigador agregó: “Los 60 cm que registramos en Nicoya cada 50 años, aquí ocurren dos veces por día. Es por eso que esta zona la estamos instrumentando, porque podría ser una buena analogía con lo que sucede en zonas de subducción, pero a una mayor frecuencia y velocidad”.

Protti ya salió de Antártida y viaja de regreso a Costa Rica.

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