Por: Jessica Rojas Ch. 14 abril, 2014

Una madre soltera debió dejar durante 10 días a sus tres hijos al cuidado de la abuela.

Ella, Joselyn Fallas, vecina de Alajuelita, fue una de las decenas de trabajadores que estuvieron detrás de la logística del Festival Internacional de las Artes . Como esta joven guarda de seguridad, muchos otros dejaron el alma en manos del arte.

Joselyn Fallas es trabajadora de la empresa Isaseca, encargados de la seguridad. La joven dejó a sus tres hijos al cuidado de la abuela. | ALONSO TENORIO.
Joselyn Fallas es trabajadora de la empresa Isaseca, encargados de la seguridad. La joven dejó a sus tres hijos al cuidado de la abuela. | ALONSO TENORIO.

Fallas cuidaba el orden en la entrada del Luminarium , una de las atracciones más visitadas del festival y que ayer domingo, a eso de las 11 de la mañana, ya tenía una fila de alrededor de 500 personas esperando poder entrar.

“Esta actividad es muy diferente a las que estamos acostumbrados a trabajar. La gente viene con más orden y con ganas de aprender y divertirse”, comentó, mientras descansaba un momento sus cansados pies, pues su trabajo requería que estuviera caminando unas 15 horas diarias.

Además de ella, cuidadores de tarimas, voluntarios que ayudaban a la gente a ubicarse y expertos en artes complementaron la otra cara del Festival de las Artes.

Ellos fueron parte fundamental para que la actividad se desarrollara con el mayor orden posible.