Por: Patricia Leitón 15 abril, 2013

En el 2011, Fernando Cortés, vecino de la ciudad de Paraíso, Cartago, solicitó un crédito para comprar la vivienda donde habita. En setiembre del 2011 sufrió un infarto y no pudo continuar su trabajo como constructor y se le dificultó hacerle frente a la deuda.

Don Fernando no sabía que la póliza que tenía cubría invalidez. Cuando se enteró, en agosto del 2012, la solicitó pero ya tenía el remate encima, pues estaba para diciembre del 2012; sin embargo, logró frenarlo con la ayuda de la abogada Adriana Rojas.

Para tramitar la póliza, le solicitaron un dictamen médico de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el cual solicitó, pero todavía lo espera.

Para febrero de este año, le avisaron que tenía otra vez el remate, pero logró suspenderlo mientras la Caja le resuelve su caso.