Por: Vanessa Loaiza N. 18 mayo, 2012

Tras dos años de no visitar la Casa Presidencial, la fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) volvió a reunirse ayer con la mandataria Laura Chinchilla, en una jornada cargada de cariño.

La cita, a puerta cerrada, se extendió tres horas, pero no se divulgó una lista de proyectos prioritarios en el Congreso.

En una conferencia conjunta, Luis Fishman, jefe de los socialcristianos, se deshizo en halagos y compromisos de cooperar con el gobierno de Chinchilla para impulsar el desarrollo del país. “Será un placer trabajar con la presidenta”.

A su lado, Chinchilla aseguró que uno de los acuerdos implica el rescate de las finanzas de la Caja Costarricense de Seguro Social, “que tiene un clarísimo sello socialcristiano”, en alusión al fundador, Rafael Ángel Calderón Guardia, suegro de la diputada Gloria Bejarano.

Los acuerdos divulgados anoche, además del rescate de la Caja, incluyen la conformación de equipos de trabajo para definir los proyectos legislativos prioritarios, impulsar el desarrollo rural y apurar las investigaciones por corrupción en el sector público.

Quienes no ven con buenos ojos el nuevo pacto del Ejecutivo con el PUSC son los propios dirigentes de ese partido.

Gerardo Vargas, presidente de la agrupación, criticó lo “apresurado del acuerdo”, mientras la tendencia Renacer Socialcristiano cuestionó la falta de “coherencia” en lo actuado por la fracción parlamentaria, que, semanas atrás, criticó el desempeño de la mandataria y ahora se alía con ella.

En respuesta, el diputado Luis Fishman apeló a que se respeten las decisiones de la bancada, al igual que los legisladores no cuestionan lo actuado por el comité ejecutivo del PUSC.

“La dirigencia tiene que respetar lo que nosotros decidimos”, insistió el diputado.