Por: Alejandro Méndez Leiva 26 marzo, 2013

Pérez Zeledón. A las 4:30 de la mañana, don Pascual se levanta rápido, acomoda su cama y abre su Biblia; la coloca sobre la almohada junto a una sencilla cruz de madera y reza por su jornada.

Don Pascual, cuyo nombre real es Evelio Robles, personifica en el viacrucis de San Isidro de El General a Simón de Cirene (el Cirineo), aquel personaje que ayudó a Jesús a cargar la cruz en su agonía.

A las 6 de la mañana, tiene que estar en la catedral para maquillarse, pues el viacrucis comenzará tres horas después.

Ya tiene nueve años de interpretar a este personaje y cuatro desde que también es Barrabás.

Según comentó, un cuñado lo involucró en esto cuando no había quién lo hiciera.

“Fue como una misión. Yo recuerdo que, un año antes, el actor que lo interpretó como que no lo hizo con muchas ganas y la gente no escuchaba lo que decía, es por eso que a mí me gusta que la gente se involucre y hacer la interpretación lo mejor posible, hacerlo con amor”, relató en su pequeño apartamento en barrio La Lucha.

Ahí, este pensionado de 74 años y católico devoto vive solo.

Desde que era niño siempre le gustó involucrarse en las actividades de su escuela y colegio, por lo cual las interpretaciones le cayeron como anillo al dedo.

“Yo cuando termino de intrepretar a Barrabás en el viacrucis, tengo que salir corriendo para alistarme y hacer de Simón de Cirene. Lo que más le llena a uno es ver a la gente tan involucrada y gente que viene siguiendo todo el viacrucis, luego se mete en la catedral para ver cómo termina esto. Eso es lo que más me llena, acercar a la gente con Dios” aseguró.

Para lograrlo, dijo, le pide entereza al Espíritu Santo.

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