Por: Esteban Oviedo 7 abril, 2013

El canciller costarricense, Enrique Castillo, no prevé que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegue a la cita con Centroamérica con una “ayuda masiva de tipo financiero”.

“Los tiempos han cambiado. No considero esperable que haya un vuelco de ayuda financiera de parte de Estados Unidos a esta zona, pues están enfrascados en un debate sobre el control del gasto público”, explicó Castillo.

Para el diplomático, a diferencia de un programa de ayuda como el que trajo John F. Kennedy hace 50 años (Alianza para el Progreso), en esta ocasión Obama procura un mayor acercamiento político con Latinoamérica.

“La primera administración (de Obama) se caracterizó por un distanciamiento, cierta indiferencia hacia Latinoamérica con excepción de algunos países.

”Creo que ahora está mostrando mayor interés en una zona con países pequeños donde, sin embargo, hay temas que son de preocupación para Estados Unidos como la seguridad y las migraciones”, comentó Castillo.

El canciller sostuvo que el interés puede traducirse en otras modalidades de cooperación y en una mayor atención política a la región.

Carlos Murillo, catedrático en Relaciones Internacionales, y el politólogo Luis Guillermo Solís coincidieron en que la situación en Estados Unidos no da para un plan fuerte de ayuda económica.

Además, apuntaron que temas como el comercio y el combate al narcotráfico han sido negociados en ocasiones anteriores.

Según Murillo, lo que se puede buscar son acuerdos para hacer más efectivos los mecanismos existentes, como en el patrullaje conjunto contra el narcotráfico.

Para Solís, todavía está por verse cuál será el eje central de la cumbre regional con Obama.

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