Archivo

Las cámaras de Comercio son dignas de respeto

Actualizado el 19 de abril de 2012 a las 12:00 am

A la señora presidenta deberían asesorarla personas de mayor conocimiento

Archivo

Las cámaras de Comercio son dignas de respeto

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Declaraciones públicas de doña Laura Chinchilla, en contra de la Cámara de Comercio, me obligan en lo personal a rechazarlas contundentemente, con todo respeto. Las desafortunadas manifestaciones fueron dadas al calor de la discusión de la reforma tributaria y en un momento desafortunado de control emocional.

La verdad debe prevalecer; el Ministerio de Hacienda nunca presentó a la Cámara de Comercio el texto original del Proyecto de la Ley de Solidaridad Tributaria antes de presentarlo y entregarlo, por parte del Poder Ejecutivo, a la Asamblea Legislativa, para su trámite, discusión, aprobación o desestimación. Por lo tanto, el “negociar aspectos específicos de la reforma tributaria”, como la presidenta manifestó, no se pudo dar con el Gobierno Central, como era la costumbre y lo más sensato. Y el diálogo, de mucha seriedad, madurez y patriotismo, como manifestó, doña Laura, que carecía la Cámara, sí se dio oportunamente, pero en el seno de la Comisión de la Asamblea Legislativa, como corresponde en nuestra República democrática y Constitución Política; además, las cámaras de Comercio defienden la institucionalidad democrática de Costa Rica, a ultranza.

Las cámaras de Comercio reúnen y asocian no solamente a los importadores, sino a múltiples empresas de todos los sectores económicos de Costa Rica; y más del 95% de sus empresas asociadas califican como pymes.

Los que rechazamos la reforma tributaria, por no querer más impuestos, no somos los evasores de estos. Los verdaderos evasores están en silencio para que no se les investigue. El tiempo transcurrido entre declaraciones de doña Laura y el rechazo de la Sala Cuarta a la reforma tributaria, demostró quiénes eran algunos de los que no han querido pagar impuestos.

Por lo tanto: “Las misiones de la Cámara de Comercio se establecen en función de los intereses comunes de sus afiliados y, por consiguiente, en función de las necesidades de la economía nacional. La Cámara de Comercio de los países occidentales se diferencia claramente de las asociaciones profesionales que agrupan, cada una de ellas, a las empresas de solo una rama determinada (por ejemplo: floricultores, construcción, hoteleros, etc.) o de un mismo nivel económico (por ejemplo: comercio detallista, comercio mayorista, importadores, etc.) y que no se ocupan más que de sus problemas. La Cámara de Comercio corresponde al conjunto de la economía, cuyos intereses defiende.

PUBLICIDAD

Estos intereses comunes se manifiestan en tres direcciones. Se trata, en primer lugar, de una organización que crea instituciones y servicios en beneficio de las empresas. Se trata después de defender en común los intereses de la economía de la circunscripción ante los órganos públicos, bien en forma de dictamen de expertos, de informe o de propuestas.

Y, por último, tales misiones de interés general engloban la promoción del comercio exterior.

Esa misión de defensa del interés común del conjunto de la economía de la circunscripción excluye una defensa de intereses unilaterales. Una cámara de comercio debe someter a un denominador común todos los sectores y todos los niveles a los que afecta una acción. Este objetivo permite desarrollar de manera equilibrada el conjunto de la economía del país y es de interés general. Por lo tanto, las cámaras de Comercio cumplen una función importante en un Estado moderno; centralizan y filtran, en beneficio de todos, los intereses divergentes de la economía”.

A la señora presidenta, con el respeto que se merece, deberían asesorarla mejor por personas de mayor conocimiento, antes de emitir juicios de valor por cuanto las cámaras de Comercio.

En nuestro país y en todos los países democráticos del mundo, son dignas de atención, consideración y respeto.

Antonio López Escarré Expresidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica. Presidente Honorario de FedeCÁMARAS Costa Rica

  • Comparta este artículo
Archivo

Las cámaras de Comercio son dignas de respeto

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota