Por: Óscar Rodríguez 12 marzo, 2013

La Caja de Ande recortó a la mitad su expectativa de colocación de nuevos créditos, durante este año, para así cumplir con la directriz del Banco Central de limitar el crecimiento en el otorgamiento de préstamos, hasta octubre próximo.

La entidad tenía la expectativa de prestar, en el 2013, ¢275.000 millones, lo cual significaba un incremento de un 22,7% comparado con el 2012. Sin embargo, el monto de este año se recortó a ¢137.000 millones para cumplir con el techo de crecimiento de la cartera.

El mandato del emisor fue que, entre febrero y octubre, los préstamos de las entidades financieras supervisadas podrían crecer 9%.

Para cumplir con la medida, Caja de Ande suspendió, temporalmente, el otorgamiento de cinco líneas de crédito: compra de equipo de cómputo, vivienda fiduciario, hipotecario alternativo, cancelación de hipotecas de vivienda con otras entidades y compra de carro nuevo y usado. Estos préstamos se volverán a utilizar hasta el 1.° de noviembre próximo, dijo Rafael Blanco, subgerente de la institución.

“Para tomar la decisión de cerrar temporalmente algunas líneas, se consideró los préstamos que socialmente no eran tan sensibles. Pero el programa de préstamos para vivienda y los personales siguen abiertos, aunque también tuvieron un límite en su incremento. Además, tratamos de no afectar los préstamos donde hay más demanda y donde las tasas son más bajas, como los de vivienda”, recalcó Blanco.

Las personas que comenzaron el trámite de algunos de los préstamos suspendidos podrán hacerlos efectivos si cumplen con los requisitos. “La decisión del Central fue injusta e inapropiada porque nosotros no tenemos nada que ver con el problema del alza del crédito en dólares. La Caja (de Ande) solo presta en colones”, detalló Blanco.

En el último año, la entidad reportó una utilidad final de ¢27.479 millones, lo que significó un crecimiento del 21,2% si se compara con el 2011, según datos de la Superintendencia General de Entidades Financieras. La Caja de Ande, fundada hace 68 años, brinda servicios financieros a 105.000 accionistas del Magisterio Nacional, entre profesionales pensionados y actualmente trabajando. Asimismo, los préstamos de la entidad son el equivalente al 3% del total de la cartera de crédito del país.