Por: Patricia Leitón 28 mayo, 2013
 Javier Cascante, superintendente financiero de Costa Rica. | ARCHIVO
Javier Cascante, superintendente financiero de Costa Rica. | ARCHIVO

El Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa) tiene características diferentes a otras entidades financieras de Costa Rica.

Es un banco privado domiciliado en Panamá; no obstante, sus dueños son los bancos estatales de Costa Rica (en un 51%) y Nacional (en un 49%).

Los resultados de Bicsa pasan a formar parte del patrimonio de los bancos estatales locales, ya sea que tenga pérdidas o ganancias.

Quienes le llevan el pulso a la entidad son las juntas directivas de estos dos bancos. Los gerentes de estas entidades no participan en la Junta Directiva de Bicsa, aunque ellos son responsables de los resultados financieros de los bancos estatales locales en los cuales influyen los frutos de Bicsa.

La Junta Directiva del Banco radica en Costa Rica y el Banco tiene oficinas en Panamá y Miami.

La supervisión. A la entidad la supervisa la Superintendencia de Bancos de Panamá.

El superintendente de Entidades Financieras de Costa Rica, Javier Cascante, explicó que la supervisión local sobre esta entidad se centra en el impacto (positivo o negativo) que el desempeño de Bicsa tenga en el patrimonio de los bancos dueños, que son el Costa Rica y el Nacional.

“La supervisión transfronteriza se realiza de manera coordinada entre los supervisores de origen y las jurisdicciones en el extranjero donde operen las entidades y eso se formaliza a través de memorándum de entendimiento y de intercambio de información entre supervisores”, señaló.

Consultado sobre si conoce de las operaciones con swaps, Cascante comentó que esas operaciones se reconocieron en los balances de los bancos locales y que a juicio de la superintendencia local el riesgo es mínimo.