Expertos se reúnen para promover el amor por la astronomía

Por: Monserrath Vargas L. 31 enero, 2013

Es martes, son las 6 p. m. , el cielo está despejado y frente al Planetario de la Universidad de Costa Rica se empieza a formar una larga fila.

Es noche de “telescopiada” y decenas de personas se acercan para disfrutar y conocer los secretos que el cielo tiene para contarles en esta ocasión.

La entrada es gratis y la emoción se abre paso entre los presentes, sobre todo entre los más pequeños, como Sebastián Fernández de seis años. Este acontecimiento es toda una sorpresa para él, pues según su abuela Virginia Arroyo esta es la primera vez que sus ojos verán a través de un telescopio.

El niño confiesa con toda sinceridad que le “da mucho gusto ver las estrellas” y que cuando observó esos puntos brillando en el cielo fue como “ver a Dios”.

El entusiasmo por observar a Júpiter y cuatro de sus lunas alineadas brillando en el firmamento, es evidente, incluso en los que suman más años que Sebastián.

Los presentes se multiplican y una y otra vez hacen fila para esperar su siguiente turno frente al telescopio newtoniano de 8 pulgadas, que esta noche está a su entera disposición.

La curiosidad de los asistentes es guiada por Kendall Calvo, quien trabaja en el Planetario y está acostumbrado a evacuar las dudas.

Para Calvo esta es una experiencia única, a pesar de que él ya suma varias “telescopiadas” .

“Muchos adultos nunca han tenido la oportunidad de usar un telescopio, y ven cosas que los asombran. Es una imagen que no se te va a olvidar el resto de tu vida”, dice.

La experiencia de Cristina Ortega, lo confirma, pues ella resultó asombrada por “lo pequeño que se siente uno” al mirar los astros.

Y mientras que afuera los presentes esperan para ver a las “siete cabritas”, dentro del Planetario empieza la función de Estrellas, mitos y leyendas.

Reclinadas en sus asientos, unas 40 personas se acomodan en el auditorio para recorrer desde el Big Bang hasta la ‘aparición’ del planeta Tierra.

Minutos después, un simulador de estrellas finge un cielo estrellado, que parece moverse sobre las cabezas de los presentes y les explica el origen de los nombres de las constelaciones.

La función termina, y el asombro queda entre quienes esa noche se dejaron seducir por los encantos del cielo. Los que se perdieron el espectáculo pueden llamar al 2511-2580 para reservar su lugar el próximo martes.

Etiquetado como: