Como es costumbre, el actor desfiló por las calles de Málaga, como parte de las actividades religiosas de la Semana Santa.

Por: Ana Yancy Flores 24 marzo, 2013

Fiel a su devoción,  Antonio Banderas volvió a desfilar por las calles de su natal Málaga, España, durante las procesiones de María Santísima de Lágrimas y Favores, que se realizaron este domingo. “El capirote (vestimenta habitual en las procesiones) me da la libertad que ya no encuentro yendo por las calles con la cara destapada, y me pone al nivel de todo el mundo: todos rasos. De eso se trata el capirote, de ocultar tu identidad y de pasar de ser un individuo a ser un colectivo”, manifestó Banderas a los periodistas, según reprodujo la agencia de noticias Efe. “Creo que la Semana Santa del siglo XXI tiene que volcarse en su comunidad. Somos 70.000 cofrades en Málaga y, si se articula toda esa energía y ese potencial humano, se pueden hacer muchas cosas, y ese es el compromiso que estamos adquiriendo muchas cofradías”, resaltó el artista, quien es miembro de las Cofradías Fusionadas. El español añadió que la iglesia San Juan, de donde sale la procesión, tiene un significado muy especial en su vida. “Esta es la iglesia donde se casaron mis padres, nos bautizaron a mi hermano y a mí y en sus alrededores, desde que tenía 4 añitos, he jugado. He venido a recordar muchas cosas, a buscar mis raíces, a presentar mis respetos a la titular de nuestra cofradía y a hacer un acto de identidad, de tradición y de arte popular en la calle, todo lo que significa esta Semana Santa”, puntualizó Banderas.