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La agónica espera por una llamada

Actualizado el 15 de octubre de 2012 a las 12:00 am

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                         Sandra Chanto lleva cuatro años a la espera de que un donante, vivo o cadavérico, le facilite un riñón para seguir viviendo. | ALBERT MARÍN
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Sandra Chanto lleva cuatro años a la espera de que un donante, vivo o cadavérico, le facilite un riñón para seguir viviendo. | ALBERT MARÍN

Si hay algo que no se le puede cuestionar a Sandra Chanto es su capacidad para esperar.

Lleva 13 años sabiendo que tiene deficiencia renal. También, en los últimos dos años y cuatro meses ha esperado que aparezca un donante idóneo para su trasplante de riñón y suma cuatro años de estar en lista de espera.

Además, tiene un año y un mes llegando cada lunes y cada jueves al Hospital San Juan de Dios a su sesión de hemodiálisis para limpiar su sangre y seguir viviendo.

Al principio trató de evitar la hemodiálisis, pues el médico le advirtió de las complicaciones en la salud. Además de los problemas por la cantidad de personas que reciben el tratamiento y que como ella, esperan por un riñón.

Sin embargo, la necesidad la obligó a la técnica, “siempre, esperando un riñón”.

“El doctor continúa dándome medicamento y sosteniéndome. La enfermedad renal es una enfermedad que da mucho cansancio, se baja la hemoglobina, duele mucho el cuerpo, dan dolores de cabeza, porque entrar al sistema de hemodiálisis es complicado”, afirma Chanto.

Allí, durante cinco horas, se somete a un procedimiento de limpieza de su sangre. Cada día se toma 22 pastillas para su tratamiento.

De marzo a hoy, tuvo que enfrentar tres operaciones por complicaciones de su caso, estuvo en silla de ruedas y aún así, afirma que ella está muy bien en comparación con la mayoría de los pacientes que van a sesiones de hemodiálisis.

Hoy tiene la esperanza de que un riñón de donante vivo la saque de su espera, al tiempo de que se lamenta por la baja tasa de donación (solo cinco por cada millón de habitantes en donantes fallecidos).

“Un ser humano con espíritu altruista me ofreció un riñón. En este momento hoy (viernes) terminó los exámenes y si todo está bien, me ponen el riñón”, afirma.

Al tiempo que se queja del desorden en el sistema de trasplantes.

“No hay comunicación, no hay coordinación”, entre los hospitales, se quejó la paciente.

Chanto sigue esperando y pide mayor educación y conciencia para que aumente la donación.

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Esteban Mata

emata@nacion.com

Periodista de Política

Periodista de Política. Bachiller en Periodismo por la Universidad Latina. Cronista parlamentario y reportero de investigación premiado por el TSE, la Defensoría de los Habitantes y colaborador de medios internacionales.

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