Por: Marvin Barquero, Mercedes Agüero 21 agosto, 2012
 El 31 de julio marcharon miles de agricultores. | ARCHIVO
El 31 de julio marcharon miles de agricultores. | ARCHIVO

Las organizaciones agrícolas habían anunciado que a partir de hoy realizarían todo tipo de protestas, incluidos bloqueos de carreteras y cierres en fronteras, pero nada de eso va a pasar.

No pasará porque anoche, después de tres semanas de tensión, los diputados acordaron aprobar un nuevo plan de ley que no exonera a los agricultores, pero tampoco los daña.

El presidente de la Cámara Nacional de Agricultura, Álvaro Sáenz, confirmó que, luego del acuerdo entre diputados, las protestas que tenían planeadas quedan sin efecto.

La celebración del voto del nuevo proyecto de ley llegó ayer hasta Corea del Sur, donde la presidenta Laura Chinchilla expresó su satisfacción a este diario en medio de las actividades protocolarias.

Los grupos agrícolas pretendían que se aprobara un proyecto de ley para aplicar un factor de corrección en el impuesto a los bienes inmuebles, de tal manera que a los terrenos con uso agrícola se les cobre un 20% de lo pretendido.

Aunque el proyecto no quedó como querían, la solución de cobrar el impuesto de bienes inmuebles con una tasa que rebaja el cálculo los deja satisfechos.

Las protestas ya estaban organizadas en cada región del país, coordinadas a escala nacional y listas para ponerse en práctica.

Así lo habían confirmado también la Unión de Productores Agropecuarios Independientes de Pérez Zeledón (UPIAV), la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) y el sector cooperativo.

El presidente de la Unión Nacional de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Upanacional), Guido Vargas, había adelantado que las medidas de presión no serían menores que la marcha realizada por el sector el 31 de julio.