Archivo

¡Vive' vive!

Actualizado el 02 de junio de 2013 a las 12:00 am

El deporteayuda a fortalecerlos valorespersonales

Archivo

¡Vive' vive!

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

¡Vive' vive! - 1
ampliar
¡Vive' vive! - 1

La competencia es una actividad que pone en evidencia diversos aspectos de la personalidad y de la filosofía de vida. Por eso, ahora que los sentimientos se han apaciguado, quisiera expresar algunas reflexiones relacionadas con los acontecimientos futbolísticos de las últimas semanas que cambiaron la rutina de una gran parte del país.

Sería mentira negar que es bonito ganar; la sensación de triunfo, directamente proporcional a la dificultad para obtener la victoria, y la emoción de revivirla cuando el tiempo ha pasado, es placentera y motivadora. Perder deja un sinsabor, que puede ser doloroso cuando se ha luchado con ahínco y el objetivo ha estado muy cerca de conseguirse. Pero ganar incluye facetas que en gran medida escapan del control: la suerte, la capacidad del adversario, el error humano, lo imprevisto '

Banderas, sartenes, pitos, tambores, ollas, mascotas, fueron instrumentos para mostrar la alegría de un pueblo que recuperó identidad colectiva, sin diferencias de edad, sexo ni condición socioeconómica, en un festejo con ambiente familiar. ¿Que se festejó anticipadamente? No lo creo, porque la alegría colectiva es una sensación espontánea y contagiosa, imposible de detener, en especial cuando ese pueblo ha estado desprovisto de festejos y agobiado por las múltiples situaciones difíciles de la vida cotidiana. Pero además, la vida enseña que las cosas se disfrutan en el momento, antes de que el tiempo se las lleve mientras esperábamos por algo que quizá no se concrete.

Se podrá decir que fue el triunfalismo propio de cualquier fanaticada. Sin embargo, he visto la nobleza de un pueblo que, a pesar del resultado, de la mala noche anterior y del calor del mediodía, se reunió en la plazoleta de la basílica con dos objetivos: primero, para agradecerle al Creador por todos los bienes recibidos, y, segundo, para expresar su gratitud a quienes supieron representarlo con hidalguía y dignidad. Porque, además de ser agradecido, el cartaginés ha sido un pueblo tradicionalmente trabajador, que respeta y valora al que se esfuerza y lucha, con honestidad, con perseverancia, con humildad, enfrentando con entereza las dificultades, sin buscar excusas y sin perder de vista su escala de valores.

PUBLICIDAD

En lugar de reclamos y de reproches, el apoyo para aquellos que, después del esfuerzo, no han podido contener el llanto ante la desazón y el coraje de no haber conseguido un objetivo por el que se luchó intensamente y que ellos querían brindarle a su pueblo; pero seamos honestos, se trataba de un objetivo que era sencillamente impensable solo unos pocos meses antes.

Hacia el bien común. Ha sido una sensación de colectividad que debería mantenerse más allá del plano deportivo, como instrumento para conseguir el bien común. Porque, a diferencia del conformismo tradicional, el mensaje que este grupo de muchachos ha trasmitido es que trabajando unidos, con entrega, con actitudes y valores positivos, y conducidos por las personas adecuadas, se puede aspirar a vencer las limitaciones.

Como amante del deportivismo, me encanta ver al deporte como un medio para cultivar valores y actitudes que permitan promover la superación individual y colectiva, y no para exaltar personalidades egocéntricas, que lastimosamente llegan a sobresalir cuando las fanaticadas, cual masa inconsciente, les otorga categoría de ídolos a pesar de que muchas veces no son más que un compendio de antivalores. Porque las cualidades personales siempre deben estar antes que los logros materiales.

Cartago vive. Por todo eso, independientemente de los circunstanciales resultados deportivos, como habitante de la provincia y sobre todo como ciudadano de un país que ha visto deteriorarse lastimosamente una serie de valores personales y sociales que le dieron identidad y estabilidad, puedo repetir con orgullo y esperanza el sentimiento de un pueblo: ¡Cartago vive!

Dr. José Agustín Arguedas Quesada, M.Sc. Especialista en Medicina Interna y en Farmacología Clínica. Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica.

  • Comparta este artículo
Archivo

¡Vive' vive!

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota