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Viejas rencillas en Centroamérica

Actualizado el 14 de octubre de 2012 a las 12:00 am

Prensa satírica A inicios del siglo XX, Revistas nacionales censuraron problemas que se mantienen

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Viejas rencillas en Centroamérica

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                         caricatura publicada en De Todos Colores en 1908.  Los cinco volcanes de Centro América ,
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caricatura publicada en De Todos Colores en 1908. Los cinco volcanes de Centro América ,

En la Costa Rica de inicios de siglo XX, asuntos centroamericanos acompañaron las animadas discusiones electorales. Junto a las campañas presidenciales de 1906 y 1910, reconocidos caricaturistas comentaron las disputas fronterizas, los tratados de Washington, la Corte de Justicia Centroamericana, la construcción de un canal interoceánico en Nicaragua o Panamá, las intervenciones de Estados Unidos, la Doctrina Monroe, la política del Gran Garrote (”Big Stick” ), la “diplomacia del dólar” del presidente William H. Taft, la presencia de Minor Keith y la United Fruit Company, etc.

El humor gráfico dio cuenta de las vivencias de la época dentro del país y en su contexto inmediato: Centroamérica.

Juan Cumplido y Enrique Hine difundieron sus caricaturas en los semanarios satírico-políticos que fundaron y dirigieron respectivamente: De Todos Colores (1904-1910), anotada como “revista centroamericana”, y El Cometa (1910-1912). Llamativos por su ubicación y tamaño, los chistes gráficos pretendían influir en la opinión pública mediante el humor y la reflexión.

Eran muy altas las tiradas por edición de aquellas revistas, pese al analfabetismo existente (en 1910 alcanzaba el 55% de la población mayor de diez años). Justamente, en su portada, De Todos Colores indicaba que se imprimían dos mil ejemplares por número.

Una en el istmo. Así, aquel “granito de la sal de la sátira” puso color a la vida cotidiana, según el decir de Cumplido, dibujante y grabador mexicano que vivió aquí en esos años.

Entre sus críticas cáusticas a figuras centrales del Olimpo político, como Ricardo Jiménez Oreamuno, su visión mordaz del istmo expresó un mensaje nacionalista.

Al exaltar a Costa Rica como un país distinto, culto y pacífico, de labriegos trabajadores, don Juan apoyó la propuesta nacionalista en gestación:

“El mundo entero contempla á Centro América, y especialmente á Costa Rica, llamada á ser, por la distinción que ha merecido entre las naciones cultas de la tierra, ejemplo para todas, por haberse realizado en ella la idea sublime de la paz”. Con el laurel en la mano, la alegoría de Costa Rica exclama: “Siempre corresponderé dignamente al lugar que se me ha asignado” (junio de 1908).

En las páginas centrales de De Todos Colores , en setiembre de 1908, la caricatura titulada “Los cinco volcanes de Centro América” incorporó estos versos: “Cuatro volcanes ardientes / y uno muy tranquilo se halla / porque en él no hay batalla / de patriotas pretendientes. / Allí el trabajo y la paz / han extinguido sus fuegos / y los tranquilos labriegos / gozan de dulce solaz”.

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Retomando una característica geológica común, el dibujo representa el crispado ambiente político del istmo. El retrato de cada gobernante corona cada pico-país, y sus bocas, cráteres activos, arrojan ceniza al vecino. Solo Costa Rica, simbolizada por su mandatario Cleto González Víquez, permanece al margen.

Así, los rasgos y los valores del costarricense vibran en consonancia con los enunciados en la letra del Himno nacional escrita por José María Zeledón poco antes: en 1903. Por ello, tales valores son parte de la consolidación de la identidad nacional y del proceso iniciado por los liberales a fines del siglo XIX, cuando fundaron instituciones y construyeron una simbología nacional.

El humor gráfico colaboró en la gestación y la fijación de la imagen de la patria, junto a otras artes visuales, la literatura, la música y demás prácticas culturales.

Por su parte, Porfirio Díaz, presidente de México, y Theodore Roosevelt, de los Estados Unidos, enmarcaron la composición de Cumplido. Así, el dibujo alude a la Corte de Justicia Centroamericana, pilar del sistema de concertación firmado por los gobiernos del istmo en Washington en 1907, tras la intervención de los dos países del norte.

La Corte fue el primer tribunal permanente de derecho internacional público y de derechos humanos, y dirimió conflictos entre 1908 y 1918, cuando caducó su convención constitutiva. La sede de la Corte estuvo en Cartago, y, tras el terremoto de 1910, en San José.

En una caricatura anterior, titulada “Maravillas logradas con la música y la paciencia”, Cumplido ya se había referido a la Corte escarneciendo en versos y dibujos al poder político centroamericano: “don Porfirio y el tío Sam / hicieron la gran empresa / de meter en una pieza / a los que debajo están” (setiembre de 1908).

Transformados en perros amaestrados de circo, los mandatarios pasan por el aro de la Corte al ritmo del látigo del tío Sam y del violín de Díaz. En otros artistas se reitera este enfoque denigrante de los políticos, identificados por su retrato, y en algunos dibujos también por sus iniciales.

Visión antiimperialista. Participando de la mentalidad de la época, la caricatura critica también la política de Roosevelt, quien postuló el derecho de intervenir para defender los intereses de los Estados Unidos, lo que presuponía la incapacidad de los gobiernos de resolver sus asuntos.

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En agosto de 1910, en una caricatura alegórica, el dibujante y escritor Enrique Hine trazó la amenaza de intervención armada del Tío Sam (el “Big Stick”) a raíz de los problemas limítrofes surgidos entre Costa Rica y Panamá.

Dividiendo el dibujo en forma diagonal, el “garrote grueso” impone la disciplina a los pequeños vecinos enfrentados, y contrasta con el débil garrote de sus derechos. De esta forma, el gran garrote sobresale en la composición y simboliza su poder en estos pueblos de campesinos.

“Habla suavemente y lleva un gran garrote”, había indicado Roosevelt en su discurso sobre política exterior, tres años antes de proclamar el Corolario en 1904.

“La solución más probable”, predice la caricatura al pie de aquel dibujo. La convención Anderson-Porras, de 1910, aceptó la línea trazada por el fallo Loubet en la vertiente del Pacífico y sometió el resto del laudo al arbitraje del Tribunal Supremo de Justicia de los Estados Unidos. En 1914, el Laudo White falló en favor de Costa Rica, pero no fue aceptado por Panamá.

Un canal interoceánico. Asimismo, el humor gráfico exhibe el interés de los Estados Unidos por construir y controlar un canal interoceánico en Nicaragua o Panamá. Así, la caricatura de enero de 1910 retomó aquellos populares personajes que en el siglo XIX fueron ampliamente difundidos en caricatura: John Bull (personificación de Gran Bretaña) y el Tío Sam (símbolo de los Estados Unidos). “Primo, por aquí, hagas o no el Canal de Panamá, NO ME PASAS; esta zona es mía en Nicaragua”, advierte Bull.

En julio de ese año, El Cometa exhibió en un primer plano a “papá Samuel” revisando el proyecto del canal que podría pasar por Nicaragua, con el garrote al lado. De esta forma, interrumpe la “función patriótica de títeres” actuada por José ( Pepe ) Madriz y Juan Estrada.

Madriz asumió la presidencia de Nicaragua tras la caída de José Santos Zelaya en 1909 a raíz de la “Nota Knox”. En ella, Estados Unidos notificó a Zelaya el fin del respaldo a su gobierno. Tras unos meses, Juan Estrada sucedió a Madriz, quien tampoco contaba con el apoyo de los Estados Unidos.

Hace más de cien años, revistas y caricaturas tomaron partido al criticar mordazmente políticas nacionales e internacionales relacionadas con Costa Rica. Hoy, muchos de aquellos viejos temas siguen discutiéndose.

La autora ha publicado los libros ‘Historia del humor gráfico en Costa Rica’ (Editorial Milenio, 2008) y ‘Caricatura y prensa nacional’ (EUNA, 2002).

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