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Actualizado el 10 de junio de 2013 a las 12:00 am

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El narcotráfico ha derrotado las barreras del tiempo y el espacio en nuestro país. Dos reportajes de La Nación de ayer, domingo, así lo demuestran. En el ancho mundo del narco no se pone el Sol. Aún más, los reportajes, de alcance mundial, de este periódico en días pasados, lo demuestran hasta la saciedad.

El narcotráfico, uniformado y matriculado, ha penetrado en escuelas y colegios. Sus socios y cómplices son los mismos estudiantes. Antes el negocio de la droga se realizaba en la calle. Sin embargo, al actuar la autoridad en los sitios públicos y reducirse el espacio de los narcotraficantes, estos echaron mano de los corredores y de las aulas de escuelas y colegios. La invasión es total. Ningún lugar impide llevar a cabo sus cometidos diabólicos.

El reportaje de ayer de este periódico causa horror. Estudiantes que, bajo amenazas, cobran peaje a sus compañeros en lugares estratégicos de paso, en baños y en otros sitios se aplica el bullying, armados de picahielos y otros utensilios cortantes, y que bajo su camisa esconden las dosis de droga, cuchillos, pipas, encendedores, boletas o manoplas. No hay visita preventiva de la policía que no encuentre sorpresas. En el 2012 los oficiales del Programa Regional Antidrogas y de la Unidad Canina llevaron a cabo 732 intervenciones en centros educativos en los que, pese al protocolo de revisión, decomisaron 211 dosis de marihuana, 71 de crack y 79 de cocaína, armas de fuego y 19 armas blancas. Se trata, obviamente, de una minoría de estudiantes, pero este no es un consuelo. Es solo el anuncio de una gran batalla.

Lo dicho hasta aquí abarca nuestro mundo interno o doméstico, pero, el otro reportaje de ayer domingo sobre la droga nos coloca de golpe en el escenario universal con la presencia y la acción del gran capo Budovsky, ucraniano, y de su equipo, quien se asentó aquí en el 2008, organizó en Costa Rica su imperio(Liberty Reserve), creó sociedades, se casó con una tica, vendedora de empanadas, echó mano de los más diversos medios legales y de profesionales, experto en toda clase de fraudes' En fin, líder del mayor caso de legitimación de capitales de la historia internacional ($6.000 millones).

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El reportaje de La Nación de ayer es una joya periodística, que nos lleva de la mano a una pregunta esencial: ¿Por qué este delincuente excepcional decidió escoger a nuestro país como sede y centro de distribución de su imperio? Por una razón principal: por las características de Costa Rica –las mismas que paradójicamente nos enorgullecen– para el desenvolvimiento de este tipo de personajes. He aquí la gran lección.

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