Archivo

Estados Unidos: el triunfo de la diversidad

Actualizado el 19 de noviembre de 2012 a las 12:00 am

La recomposición étnica produce un gran cambio político en los EE. UU.

Archivo

Estados Unidos: el triunfo de la diversidad

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

De acuerdo con la Oficina del Censo de los Estados Unidos, en 2010, la población de ese país ascendía a 308 millones de personas. En cuanto a composición étnica se reportó un 60% de blancos, 16,3% de hispanos, 12,6% de afroamericanos y 5% de asiáticos. El porcentaje restante corresponde a indios americanos y poblaciones nativas de Alaska, Hawái y otras islas del Pacífico. Lo más sobresaliente de este censo fue que, en la última década, las minorías étnicas habían contribuido con el 80% del crecimiento poblacional. En otras palabras, los Estados Unidos se encuentra en un acelerado proceso de cambio demográfico, presagio de importantes transformaciones socioeconómicas y políticas al interior de ese país y que, a no dudarlo, tendrá repercusiones en todo el planeta.

El mejor ejemplo de lo anterior fueron las elecciones del 6 de noviembre, en las que resultó reelecto, con el apoyo de dichas minorías, Barack Obama. Así, en términos electorales, un 90% del voto afroamericano, 70% del voto hispano e igual número para los asiáticos, conformaron una poderosa coalición multiétnica, que le permitió la permanencia en la Casa Blanca, por cuatro años más, al actual presidente de los Estados Unidos.

Esto nos recuerda fases similares en la Historia de la humanidad, especialmente el helenismo. Largo período comprendido entre finales del siglo IV antes de Cristo, hasta cerca del año 400 después de C. Trayecto de la historia caracterizada por una serie de acontecimientos y civilizaciones que dejaron una huella profunda en la humanidad. Entre los más destacables: los cambios políticos ocasionados por las conquistas de Alejandro Magno. Basta con recordar que el joven rey de Macedonia venció a los persas y unió la civilización griega con Egipto, el Oriente y la India. Para esa época surgió una especie de sociedad universal en la cual la cultura y lengua griega fueron lo predominante. En síntesis: el helenismo limitó las fronteras entre las naciones de aquellos tiempos y las distintas culturas se mezclaron en un crisol de ideas religiosas, filosóficas y científicas.

Resulta tentador rescatar, frente al resultado de las elecciones en los Estados Unidos, ese período de la historia. Especialmente si se tiene en cuenta que ha sido la recomposición étnica de la sociedad norteamericana, lo que está produciendo un gran cambio político en dicho país. Proceso cuyas consecuencias están generando una inmensa cantidad de transformaciones, imposibles de apreciar en espacios de tiempo tan limitados como una vida humana.

PUBLICIDAD

Aun así, lo cierto es que la gran recesión económica iniciada en los Estados Unidos en 2007, y que se ha prolongado más de lo esperado por los problemas en Europa, cambió la dinámica planetaria. Los economistas más connotados, al igual que los estudios del Fondo Monetario y las proyecciones del Banco Mundial, solo anticipan incertidumbre en un mundo el cual no logra caminar erguido. Adicionalmente, es poco lo que los políticos pueden decir, pues forman parte del problema.

La transformación demográfica en los Estados Unidos, país construido por inmigrantes, que con el correr del tiempo han sido capaces de reinventarse, confirman la vitalidad de un cuerpo social como producto de sus capacidades para aprovechar, mediante un sistema político signado por la tolerancia, lo mejor de la riqueza de su diversidad multicultural. El ADN social tendiente a germinar de esta mezcla, es una posible señal del camino que está por iniciar la humanidad; ello, a pesar de la intolerancia persistente.

El pasado martes 6 de noviembre, durante un proceso electoral caracterizado por la diversidad étnica entre los votantes, el mundo pudo observar lo que ya en otras oportunidades ha vivido, la resultante del encuentro de culturas, religiones, ideas y conocimiento, están perfilando una nueva sociedad. Los pensadores tienen una larga tarea.

Sin embargo, el proceso no es nuevo. Ya ha sucedido y seguirá sucediendo.

  • Comparta este artículo
Archivo

Estados Unidos: el triunfo de la diversidad

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota