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El Topo: Un espectáculo degradante

Actualizado el 28 de octubre de 2012 a las 12:00 am

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El Topo: Un espectáculo degradante

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La triste novela, porque no se puede llamar de otra manera, que han montado el presentador Federico Kiko Robles y su exesposa, la ¿modelo? Melissa Romero, es uno de los “espectáculos” más degradantes que se haya visto en la farándula costarricense.

Los dimes y diretes, las agresiones, las denuncias mutuas, los insultos, todo esto ya de por sí lamentable, se magnifica cuando se trata de figuras públicas quienes –vaya a usted a saber por qué razón– deciden ventilar ante todo un país sus pestilentes chuicas.

Pero lo que hace de este culebrón algo repugnante y despreciable, es que, en medio del fuego cruzado que se han montado los mencionados personajes, haya de por medio un niño. ¿Es esa la manera de demostrarle el amor que le tienen a esta inocente criatura? En el último capítulo televisado (algunos se lamen los bigotes con el tema), la madre reconoció que el niño no quiso ir al colegio durante dos días por temor a las burlas de sus compañeros, y hasta recibe tratamiento psicológico por el trauma que todo esto le ha generado. Y claro, no faltaba más.

Si una separación es ya de por sí dolorosa, el hecho de que los dos adultos de quienes él depende quieran voluntariamente hacer del dominio público cada detalle de sus desavenencias, pone al menor en una situación en extremo vulnerable.

Ahora, como colmo de la agresión, resulta que hasta el papá que tanto lo quiere –biológico o no– está en proceso de quitarle su apellido.

Es hora de que, de una vez y por todas, alguien haga algo para lograr que esta gente entre en razón y si no, pues que el PANI intervenga en defensa de eso que llaman “interés superior del niño”, que por lo visto, oído y leído durante meses, a nadie más parece importarle. Qué caso más tenebroso.

¿Cómo hacemos para que a Maureen Salguero y a Carolina Sánchez las vistan en la misma boutique ? Es que casi siempre salen con unas modas y estilos tan disparejos que hasta congoja ajena da verlas. Lo peor es cuando salen de pie, juntitas, con lo cual también se evidencia la notoria diferencia de estatura.

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Tan fácil como ponerle un banquito a Maureen y usar un plano americano o medio para evitar que se vean como el dúo de Tía Jirafa y Tía Tortuga. O si no, possentaditas más bonitas.

De verdad que la radio sí que es buena compañera cuando uno anda manejando. A este topo le tocó sufrir una presa (de tránsito) en días recientes y salir de aquellas interminables filas de carros se hizo más llevadero gracias a algunos programas radiofónicos que lo hacen a uno sentir como que está en una mesa de tertulias.

Uno de ellos es Así es la cosa , con Alberto Cañas , Álvaro Fernández y Fernando Durán Ayanegui , tres viejillos muy sabios que lo hacen pasar a uno un buen rato con sus simpáticas anécdotas.

A propósito de radio, Natalia Monge está como rana en su charco con el espacio De mañana con Monumental , una revista de variedad donde la polifacética presentadora se da gusto hablando de distintos temas con sus contertulios.

Pero lo que nos hizo más gracia fue notar cómo a veces a la simpática imitadora de Pelando el ojo , se le cruzan los cables, porque le pone tanta emoción y velocidad a sus alocuciones que suena igualito a la personificación que ella hace de la exministra de Salud, María Luisa Ávila.

Tranquila Naty , póngale freno a la tarabilla, respire, haga comas y tómese un vasito de agua, a ver si así podemos seguirle el paso.

En el programa Caso Cerrado de la cadena Telemundo se ve y oye cada cosa. Un día de estos, la doctora Ana María Polo, que hace las veces de jueza, intentó conciliar a una pareja. El hombre quería divorciarse porque su mujer le hizo una propuesta indecente: irse de fin de semana con unos ricachones swingers, a cambio de mucho dinero.

Pa’ no hacer muy largo el cuento, la mujer, según se reveló después, padecía de “adicción sexual”. Tal fue el diagnóstico instantáneo de una sexóloga invitada. La joven esposa terminó confesando ante miles de televidentes que de niña fue violada y su venganza con los varones consistió en tener sexo depredador con más de 500 víctimas de esta especie (después de esa cifra dejó de contar).

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Fue tal el despelote que se armó, que la mediadora terminó desestimando el caso. Cuando uno ve programas como este o como el infumable espacio carroñero de la peruana Laura Bozzo en la tele mexicana, hay que reconocer que por más Combates, Telemejengas y llamaditas millonarias , por dicha en Tiquicia estamos muy lejos de ser los reyes del “basurómetro”... claro, excluyendo el tenebroso episodio con el que empezamos esta columna, protagonizada por “padres” de cuyo nombre ya no quiero ni acordarme...

En el resumen deportivo de canal 7 el domingo pasado, los comentaristas estaban hablando de si los árbitros podían o no tomarse fotos con algún jugador que ellos admiraran. Le preguntaron a Ramón Luis Méndez que si él se tomaría una foto con Messi y el exárbitro dijo: “Como árbitro me tomaría una foto con Messi solo si él me la pide ”. Sus contertulios se quedaron peliparados y, ante la mirada divertida de todos, Méndez agregó: “Es porque en la cancha el árbitro es más importante que cualquier jugador”. Aquello, por supuesto, se convirtió en guasa y al final uno de los compañeros le dijo: “José Ramón, ¿no se tomaría una fotito con nosotros? ”.

El temblor del martes puso a Repretel y Telenoticias en franca competencia. Los primeros aprovecharon que ya la edición estaba en marcha para seguir al aire y toparon con la chiripa de tener un equipo en la zona, en la cobertura de otro suceso, y ahí mismitico los agarró el meneón..

A los sabanero s el remezón los cogió en frío y tardaron un poco más en reaccionar para colgarse de la noticia.

Un problema que enfrentaron ambos fue la falta de imágenes y vimos cómo los dos espacios recurrieron a mantener en pantalla, durante minutos que se nos hicieron eternos, un monitor del Ovsicori que invitaba al perillazo. Aquí, otra vez, Repretel llevó ventaja por tener a varios de sus periodistas destacados reportando in situ.

Peeeerooo al final, y en especial Repretel que prácticamente duplicó el tiempo al aire, estiró demasiado el tema con reportes de televidentes que, o no decían nada nuevo ni relevante, o se limitaban a confirmar lo dicho por los presentadores.

Un lunar en la transmisión fue la insistencia del periodista Gustavo Díaz en meterle miedo a los entrevistados a quienes en vez de hacerles preguntas, les sugería respuestas que conllevaban un estado de ánimo como “ustedes tienen pánico”, o “están nerviosos, máxime que fue de noche, ¿verdad?”. Recordemos que en estos casos los primeros que deben llamar a la calma son los medios de comunicación y si no hay nada dramático que transmitir, tampoco hay que inventarlo.

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