El Topo: ¡Cartón lleno!

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Mucho se habla, en especial para estas fechas, de los padres del humor y el folclor en la televisión de antaño. Nosotros también recordamos con cariño y añoranza a la legendaria Carmen Granados y a su legión contemporánea, pero también hay que aceptar que los tiempos cambian y hay que valorar lo bueno y lo nuevo.

Los principales canales de televisión del país, en buena hora, se esmeran cada fin de año por superarse y superar al otro.

Ya habíamos hablado en la columna anterior de las ocurrencias del Porcionzón en El Chinamo, de la acertada inclusión del mediático Bryan Ganoza, y añadimos ahora, por ejemplo, el pegue que ha ido adquiriendo la Copa Chinamo (¡este año tuvieron hasta un equipo de sacerdotes!).

También hemos hablado de los aciertos de Repretel y de cómo nos sigue sorprendiendo el ingenio de Norval Calvo y de su equipo de Pelando el Ojo. Este fin de año, Calvo nos dejó boquiabiertos con el sketch en el que incluyó a varios de sus personajes, solo que protagonizados “desde el cielo”, pues ya fallecieron.

En la piel de su famoso personaje Chito Mantos (versión ‘norvaliana’ de Ignacio Santos), Calvo asumió un reto que cumplió con creces, pues fue capaz de involucrar a sus personajes Facundo Cabral, Chavela Vargas y Luciano Pavarotti en un divertido intercambio sin irrespetar, en lo absoluto, la memoria de ninguno de ellos.

Hacer humor chabacano, cualquiera lo hace. Pero tomar riesgos de este calibre y salir bien librado, eso sí es digno de aplaudir.

Y es que no nos duelen prendas para reconocer el buen momento que pasan Calvo y sus muchachos: también estuvo buenísimo el comercial de aceite En su punto que hicieron Chito Mantos, doña Merry Christmas (Roque Ramírez) y el chef Óscar Castro: vaya un aplauso para los creativos a cargo.

El otro comercial que, a nuestro juicio, se encuentra entre los mejores del año (si no, el mejor) es el que protagoniza el colmilludo actor nacional Arnoldo Ramos, quien se observa a punto de estornudar encima de una apetitosa mesa encabezada por un gigantesco pavo. Lo vemos una y otra vez y hacemos involuntariamente el mismo gesto de congoja' y luego de alivio, cuando gracias a los productos de Farmacias Fischel (de esta cadena es el comercial), la torta se soluciona tomando, según la promoción, los medicamentos adecuados.

Hablando de moda, parece que Bryan Ganoza caló fuertemente en los chinameros : a Mauricio Hoffman lo vimos todo despechugado y más tallado imposible. ¿Será que hay pique por ser el mas “sersi” de los hombres?

Si bien Bryan no aporta tanto como lo promocionaron, tampoco quita. Ha logrado hacerse de una fanaticada que se da por satisfecha con solo verlo moverse con sus tallazones y leggins , digo, jeans ajustados, así que lo que salga de su boquita pasa a segundo plano. De seguro, muchas de las damas nada más escuchan ‘blablablabla’ cuando él habla, así que su función de darles un poco de carnita a ellas se cumple. Eso sí, la cosa no es muy equitativa, pues eran como siete rumberitas contra Bryan solito.

Sábado 22 por la noche: al ver Telenoticias pudimos notar que, al parecer, Santa le falló con la talla de la camisa a Perro de Traba (también conocido como Luis Carlos Monge). ¿ O sería que el exceso de tamales en esta época le engrosó el cuello más de la cuenta? Y es que, según nos percatamos, como el botón no le cerró, tuvo que cerrárselo con la corbata. Más cuidado con esos detalles, pues aquel sábado, el presentador del noticiero estelar realmente parecía un perro de traba con el collar ajustado.

Y nosotros seguimos con el telele del cuidado que hay que tener en el manejo de redes sociales. Un jugador tan querido y respetado como Pablo Gabas cometió tremendo exabrupto en Twitter, luego de caer en la trampa de responder las ofensas de algunos pachuchos de la afición de equipos contrarios, “chimados” por el nuevo campeonato manudo.

El capitán alajuelense, como lo reconocería después, se dejó llevar por la “sangre caliente” y respondió (bien hardcore , por cierto), a los gruesos insultos. El incidente no tardó en provocar polémica pero, horas después, hasta quienes lo habían insultado antes, le resaltaron la hombría al reconocer el error y disculparse públicamente por su reacción.

Algo parecido le ocurrió este martes a Maricruz Leiva, cuando se quejó pública y fuertemente de que la “competencia” (los humoristas de Repretel) estaban tratando de atraer audiencia metiéndose en las propias páginas oficiales de los toros de Teletica. “¡Qué falta de dignidad y de todo !!! Hasta me da pena ajena!!! La competencia tiene que meterse a la página oficial de Facebook de Toros de Teletica para pedir que se unan a las páginas de ellos!!! No sé qué decir, de verdad!! Y yo que los respetaba!!!”

Más rápido que corriendo, Cristian Tristán, de Repretel, le explicó a Leiva con todo detalle (y también con todo respeto) que el perfil de doña Merry Christmas (Roque Ramírez) que se había colado para promocionarse en el sitio de los toros de Teletica era falso. Aclarado el asunto, siempre nos quedó un muy mal sabor de boca por la forma en que Maricruz lanzó a los cuatro vientos su injustificado reclamo: así no más no se puede hablar de falta de dignidad y respeto, menos tirarlo a los cuatro vientos sin ton ni son.

El sábado previo a la Navidad, nos encontramos a Epsy Campbell aprovechando la poca afluencia de gente para esos días y haciendo compras con toda calma en un desahogado Automercado de Moravia. Acompañada de su esposo (ambos están de muy buen ver, por cierto), la conocida política sacó la tarjetita de cliente frecuente en la caja, según dijo, con la esperanza de tener la misma suerte de su esposo, quien hace unas semanas se ganó un kit tecnológico completo tras salir favorecido con una promoción de esa cadena. Cuando ella se retiró, una de las señoras en la fila murmuró: “Diay, la plata jala plata”, y entonces otra que estaba a la par le dijo: “Pues ya ve que no, esa gente es empunchada para trabajar, no platuda”. Ve vos: doña Epsy se fue monda y lironda sin saber que, aún con la contienda política en frío, despertó un ligero entrevero con olor a ciprés.

Este sábado 5, arrancó la XXXI semana cultural de Santa Cruz, el festival cultural más antiguo de Costa Rica. Al cierre de esta edición, estaba previsto que Los de la Bajura , que nacieron precisamente en ese Festival, hicieran la apertura con una presentación cargada, como siempre, de mucho folclor y humor, esta vez con el estreno de un nuevo “quintólogo” llamado “El día del terremoto” con el que, ya desde los ensayos, arrancaron risas de emoción y hasta lágrimas de nostalgia. Con esta nueva propuesta, los otrora jóvenes guanacastecos ratifican su sello en el folclor del país: no en balde están celebrando su aniversaario número 22. ¡He dicho!

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