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El Topo: Amor del bueno

Actualizado el 02 de junio de 2013 a las 12:00 am

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De pronto, en medio de tanto corre-corre y tanta ventisca, una imagen muy distante de esa vorágine de vida que llevamos, hace reposar los sentidos y provoca reflexión, admiración, solidaridad y, sobre todo, una evocación al amor del bueno. Eso nos ocurrió al descubrir este hermoso retrato en una cuenta de Facebook, este lunes.

Se trata del veterano y reconocido actor de teatro y conductor de televisión, Leonardo Perucci, acompañado de su esposa, la actriz y escritora Arabella Salaberry. A casi dos meses de haber sido diagnosticado con cáncer linfático, Perucci está haciéndole frente a su padecimiento tal como anunció que lo haría: con valentía, asido al amor de su familia y amigos, y usando como una quimio adicional el calor de tanta gente que lo quiere y que le ha manifestado su apoyo de incontables formas durante estas últimas semanas.

“Siempre he pensado que uno se enfrenta a dificultades desde que nace y yo he sido un sobreviviente. A los cuatro años, murió mi mamá; eso me llevó a criarme con tías y primos. Tuve un exilio, que es algo bastante feo y desagradable, pero lo superé. Después llegué aquí, comencé a trabajar de cero y me fue bien. Lo que hay que tener es una actitud de lucha; eso es lo fundamental. Así que sí: tengo cáncer, pero lo vamos a reventar”, dijo confiado a la revista Viva , en una entrevista el pasado 5 de mayo. Y agregó, quizá apoyado en la sabia filosofía de vivir (y disfrutar) un día a la vez.

“Este no es un asunto de pendejera. Ahora, me puede ir bien o me puede ir mal; eso está por verse más adelante”, dijo el querido presentador.

En ese “arroz con mango” llamado Su Mañana , de canal 9, la semana anterior fuimos testigos de cómo tanto alboroto en Guardanos pantalla , no siempre es conveniente. En la sección de cocina, el chef Érick Zumbado y el locutor Gustavo Gamboa preparaban la receta del día en un puro bailongo en el set, al que se integraron sus compañeros y bailarines. Además de que se les quemó lo que estaban haciendo, tal fue el chingue que se armó, en el vacilón y la bailadera, el chef Zumbado se limpió el sudor de la frente con la mano derecha (sin guantes) y (¡guácala!) con la misma mano terminó de alistar el platillo que poco después sus compañeros degustaban.

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Milo Junco, aparte de vestuarista, maquillista, escenógrafo, director de óperas, historiador, coleccionista y otras vainas más, ahora resultó pitoniso. Resulta que el también comentarista de temas sacros y de moda en televisión, fue el único que se atrevió a decir, dos días antes de la final de Cartago y Herediano, que el equipo de sus amores (él es brumoso) estaba irremediablemente condenado a perder el campeonato.

Sus vehementes argumentos, publicados con gran aspaviento en un diario nacional, le valieron a Milo toda clase de insultos, improperios y hasta truénganos y centellas por parte de la fanaticada papera. Sobra decir que el domingo pasado, desde muy temprano, Junco se dedicó a contestar llamadas de felicitación; ya al mediodía le preguntaban qué iba a salir en la lotería y, al caer la noche, más de uno la estaba pulseando para que Milito le leyera la mano. ¿Será?

Juepuchis, si los cartagos tuvieron un mal sábado, no muy lejos estuvo la periodista de Telenoticias , Jessenia Alvarado, a quien le correspondió hacer parte de la cobertura previa del juego y dejó en evidencia que el futbol no es, ni remotamente, lo suyo.

A la llegada de Cartago le pasó Javier Delgado al frente y se refirió a él como “el presidente del equipo”; agregó que a los jugadores brumosos les habían prohibido hablar y cuando le pasó Danny Fonseca al frente (uno de los grandes emblemas brumosos), logró sacarle unas palabras pero lo que le preguntó fue una nadería: fue obvio que no tenía idea de a quién tenía enfrente. La cosa es que la pobre pasó trabada todo el pase. Si bien es cierto el futbol no es lo de ella, manda caramelo que en estos tiempos no sacara un tiempito para documentarse. Ahí se la dejamos, pa la próxima.

Y ya para cerrar el tema, uno que se salvó por un colocho fue el músico Carlos Sanders, quien había apostado su frondosa cabellera en el caso de que su adorado Cartago campeonizara. El afamado baterista nacional agradeció públicamente, en su cuenta de Facebook, al flamante capital brumoso, José Villalobos Chan, jeje.

¿Quién será la próxima Primera Dama del país? Eso, está por verse, pero según fuentes muy bien informadas, de que habrá Primera Dama, habrá.

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En algunas ocasiones los directores de noticias locales se permiten uno que otro comentario editorial para introducir alguna nota que causa perplejidad. Ejemplo claro fue la frase con la que Ignacio Santos anunció, este lunes por la noche, que un diputado había tomado su tiempo correspondiente en el plenario para pelearse con el árbitro que pitó la final de futbol. “No, no es una broma del Chinamo , lamentablemente, la noticia que vamos a presentar a continuación es parte de nuestra realidad”.

No faltaron algunas críticas en redes sociales, pero hay que decirlo: el mundo de la comunicación en general está cambiando a pasos agigantados y ahora el coloquio (inteligente, claro) y la cercanía con la audiencia es pan diario en cadenas gigantes, empezando por CNN en español. Este martes en la mañana, el presentador del importante segmento noticioso Encuentro se despidió leyendo un post de Facebook: “La señora Fulana de tal dice que su esposo era adicto a Televisión Española, pero que ahora no cambia Encuentro por nada. Señora: déjeme decirle que su esposo tiene muy buen gusto”.

Mientras que algunas modelos veteranas están más vigentes que nunca (a Ana Lucía Vega ya le dicen Gasparín, pues cual fantasma, está en todas partes), otras bajaron el perfil completamente. Es el caso de la bellísima Kathryn Arbenz, a quien no vemos hace rato, pero suponemos por qué está calladita y como en otras: al parecer, su corazón tiene dueño y como que esta vez la cosa va en serio.

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