Sano orgullo
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Sano orgullo

Actualizado el 05 de mayo de 2013 a las 12:00 am

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Ante un auditorio repleto de periodistas, diplomáticos y activistas de los derechos humanos procedentes de todo el mundo, la presidenta Laura Chinchilla rememoró dos importantes contribuciones de Costa Rica y de su administración a la libertad de expresión en América y el mundo.

Los costarricenses presentes en el acto de entrega del Premio Guillermo Cano, que dio la Unesco a la encarcelada periodista etíope Reeyot Alemu, disfrutamos el sano orgullo de constatar la proyección internacional de los mejores valores de nuestra nacionalidad.

Costa Rica luchó con distinción contra los esfuerzos de un grupo de estados miembros de la OEA para cercenar las facultades y estrechar el ámbito de acción de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y, en particular, de su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión.

La ofensiva, encabezada por el gobierno ecuatoriano de Rafael Correa, pretendía ajustar cuentas con el Sistema Interamericano de Protección a los Derechos Humanos, cuya actitud vigilante es un estorbo para las aspiraciones autoritarias en el continente.

Otras naciones, distantes de la Alianza Bolivariana y ajenas a su pretensión de suprimir la crítica, aprovecharon la oportunidad para zanjar diferencias de diversa naturaleza y se sumaron, algunas transitoriamente, a la agresión orquestada en Quito. Costa Rica jamás titubeó, aunque también ha sido objeto de críticas y condenas del Sistema Interamericano.

El compromiso nacional con los derechos humanos es genuino y el debate en la OEA lo demostró más allá de toda duda. La presidenta y su canciller, Enrique Castillo, merecen reconocimiento por la fiel interpretación de nuestros valores y su eficaz defensa frente a una coalición que, en algún momento, parecía formidable. Actuaron con decisión y valentía, sus tesis terminaron por imponerse y ganaron para el país un justo prestigio.

En las Naciones Unidas, los gestores de nuestra política exterior también se distinguieron por el apoyo a la libre expresión en Internet. Costa Rica figura entre los primeros suscriptores de la iniciativa holandesa para proteger los derechos humanos en la red, incluyendo la libertad religiosa, las de asociación y reunión, así como el resguardo de la privacidad frente a interferencias arbitrarias.

Iniciativas como estas y el Tratado sobre el Comercio de Armas, recientemente aprobado por la Asamblea General de la ONU, asientan ejemplos e informan al mundo sobre las mejores aspiraciones de Costa Rica. La presidenta reiteró esos compromisos, con toda fuerza moral, ante el auditorio mundial congregado en San José para celebrar el Día Mundial de la Libertad de Prensa.

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Armando González R.

agonzalez@nacion.com

Editor General Grupo Nación

Laboró en la revista Rumbo, La Nación y Al Día, del cual fue director cinco años. Regresó a La Nación en el 2002 para ocupar la jefatura de redacción. En el 2014 asumió la Edición General de GN Medios y la Dirección de La Nación. Abogado de la Universidad ...

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