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Sociedad

San José, cambio extremo

Actualizado el 25 de febrero de 2007 a las 12:00 am

Antes y después. Un vistazo a algunos rincones del San José de ayer y hoy. ¿Cuánto ha cambiado la apariencia de las calles y edificios en nuestra capital?

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San José, cambio extremo

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De aquel bello edificio de la Biblioteca Nacional solo queda una base de piedra que adorna la entrada de un parqueo; en aquella esquina donde estaba la imponente Casa Presidencial, ahora se levanta un monumento al sufragio; y por esa avenida frente al Mercado Central que a principios del siglo XX lucía desolada, caminan hoy miles de personas...

Con el paso de los años, la ciudad de San José ha cambiado radicalmente. Su apariencia no es la misma y las muestras son evidentes: nuevos edificios, calles, aceras, semáforos, lámparas, cables y un sinfín de letreros que no existían hace un siglo...

La urbe, que en 1948 medía solo 7,1 kilómetros cuadrados, es ahora una masa de concreto 500 veces más grande.

“Toda esta transformación empezó luego de la guerra del 48, cuando vino el apogeo industrial y muchas personas, sobre todo campesinas, comenzaron a llegar a San José a ofrecer su mano de obra”, aseguró el arquitecto Adrián Guzmán Midense.

Sin embargo, la explosión demográfica que tuvo Costa Rica, en parte gracias al mejoramiento de los servicios públicos y a la fuerte ola de inmigrantes, hizo que la ciudad no diera abasto en un corto tiempo y comenzara a verse cada vez más descuidada.

“Gran cantidad de familias salieron de la urbe y se fueron a vivir en otros sectores, mientras la capital era tomada por otros grupos en desventaja social”, añadió Guzmán.

Aunque este no es un fenómeno exclusivo de Costa Rica, pues muchas ciudades del continente han cambiado radicalmente su cara, para el también arquitecto Carlos Álvarez Guzmán no se debe afirmar que por ello San José sea una ciudad desagradable.

“La gente suele pensar que era más bonito antes que ahora, pero no estoy de acuerdo con esa apreciación. Una ciudad es un organismo vivo que evoluciona y, por lo tanto, nunca podrá volver a ser lo que era. La ciudad no puede verse solo como un museo, ni puede pretenderse que sea la misma que hace 100 años”, afirmó.

Según Álvarez, es importante comprender que hay situaciones que cambian la apariencia de una urbe, como el costo de los terrenos y la creciente flota vehicular. “Es cierto que podemos mejorarla y debemos hacerlo, pero sin pretender que sea la misma de 1950, eso nunca podrá ser, porque la gente que vive en este momento tiene otras necesidades”, dijo.

Precisamente, desde hace tres años, un grupo de personas interesadas en cambiar la imagen de nuestra capital integraron el proyecto “San José Posible” que, con el apoyo de la municipalidad josefina, busca rescatar la apariencia de 53 manzanas de la ciudad.

¿Cuánto ha cambiado la apariencia de San José en el último siglo? En Proa quisimos saber la respuesta y, para ello, la fotógrafa Priscilla Mora fue al mismo sitio donde, décadas atrás, se escuchó el clic de la cámara de Henry Morgan, Manuel Gómez Miralles y Fernando Zamora. Como resultado del experimento, aquí están 16 instantáneas para viajar en el tiempo... Juzgue usted.

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